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Bacterias convierten uranio tóxico en mineral estable en agua de mina

En una mina de uranio inundada en Alemania, unas bacterias están haciendo algo que los científicos creían casi imposible: están fijando el uranio tóxico en una forma estable que ya no se disuelve en el agua. Los investigadores...

En una mina de uranio inundada en Alemania, unas bacterias están haciendo algo que los científicos creían casi imposible: están fijando el uranio tóxico en una forma estable que ya no se disuelve en el agua. Los investigadores alimentaron a los microbios con glicerol y, en 130 días, alrededor del 95 por ciento del uranio disuelto desapareció del agua, transformado en un compuesto tan estable que rara vez se había visto antes.

El descubrimiento, publicado en Nature Communications, proviene de un equipo del Helmholtz-Zentrum Dresden-Rossendorf (HZDR), que trabajó con Wismut GmbH y la Universidad de Granada en España. Recogieron agua de una mina inundada en los Montes Metálicos, donde la extracción de uranio alguna vez prosperó. El agua era rica en uranio disuelto, un metal pesado que se vuelve móvil y peligroso cuando la minería altera su estado mineral natural.

Bacterias comen uranio y expulsan un sólido

Se sabe que las bacterias descomponen todo tipo de desechos, pero el uranio es una sorpresa en el menú. La Dra. Evelyn Krawczyk-Bärsch, científica del HZDR, explicó que algunas bacterias pueden usar uranio disuelto para su metabolismo cuando hay glicerol disponible como fuente de alimento. El glicerol es un compuesto simple que se encuentra en las grasas y puede formarse naturalmente cuando los hongos descomponen la madera.

En el laboratorio, el equipo añadió glicerol al agua de la mina y la mantuvo en un ambiente sin oxígeno, imitando las condiciones de casi 2,000 metros bajo tierra donde el oxígeno es escaso. Las bacterias prosperaron y, en el proceso, convirtieron el uranio disuelto en un compuesto sólido que se asentó fuera del agua. El uranio terminó concentrado en las paredes celulares de las bacterias, donde formó nanopartículas.

Un estado químico raro que perdura

El hallazgo clave es que el uranio entró en un estado químico que antes se pensaba que era solo temporal. Esta forma estable resiste disolverse de nuevo en el agua, lo que significa que podría permanecer encerrado durante mucho tiempo. Los investigadores se sorprendieron al ver que persistía, ya que estudios anteriores sugerían que tales compuestos se descompondrían rápidamente.

Para las comunidades locales de los Montes Metálicos, esto importa porque la minería de uranio dejó un legado de aguas subterráneas contaminadas. Wismut GmbH, la empresa que una vez operó las minas, ahora es responsable de limpiar el sitio. Las bacterias ofrecen un método natural y de bajo costo potencial para reducir los niveles de uranio en el agua sin productos químicos agresivos ni tratamientos intensivos en energía.

El estudio sigue siendo investigación básica, pero abre una puerta. Si los científicos pueden entender cómo funcionan estas bacterias, podrían alentarlas a limpiar otros sitios contaminados. El siguiente paso es probar si este proceso puede escalarse del laboratorio a condiciones del mundo real, donde el agua fluye y otros organismos compiten.

Por ahora, el descubrimiento añade una nueva herramienta al kit de limpieza ambiental: un organismo diminuto que come un metal tóxico y lo convierte en piedra.

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