Por primera vez, toda la nueva demanda de electricidad en el mundo fue cubierta completamente por fuentes de energía limpia el año pasado. Este cambio crucial, detallado en un nuevo informe del centro de estudios británico Ember, evitó un aumento significativo en la generación con combustibles fósiles y marcó un posible punto de inflexión para el sistema energético global.
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El análisis de Ember muestra que en 2025, la creciente demanda mundial de electricidad fue satisfecha únicamente por nuevos proyectos de energía eólica, solar y otras energías limpias. Este hito detuvo el aumento previamente implacable del uso de combustibles fósiles para la generación de energía. La demanda global de electricidad aumentó un 3.8%, una cifra absorbida en su totalidad por nueva capacidad limpia. Como resultado, la generación con combustibles fósiles en realidad cayó un 0.1%, un descenso pequeño pero simbólicamente crucial.
Los autores del informe describen 2025 como el principio del fin para la energía a carbón y gas. Los datos indican un declive estructural en el uso de combustibles fósiles para electricidad, un sector responsable de más de un tercio de las emisiones globales relacionadas con la energía. Este cambio fue impulsado por una expansión récord de energías renovables, particularmente la energía solar, que representó la mayor parte de la nueva generación limpia. La tendencia fue lo suficientemente fuerte como para compensar una caída en la producción hidroeléctrica causada por sequías generalizadas.
A pesar de este progreso, el centro de estudios advierte que la transición no está ocurriendo lo suficientemente rápido para cumplir los objetivos climáticos críticos. Si bien el uso de combustibles fósiles para electricidad ha alcanzado su punto máximo, las emisiones generales del sector energético siguen cerca de máximos históricos. El mundo aún se está calentando rápidamente, y las tasas de crecimiento actuales de energía limpia deben duplicarse para alinearse con el objetivo del Acuerdo de París de limitar el calentamiento a 1.5 grados Celsius. El logro histórico de 2025 demuestra la capacidad de la energía limpia para superar la demanda, pero ahora establece un estándar más alto para la velocidad requerida en los años venideros.