En las profundidades del norte de Ontario, rocas de mil millones de años están generando hidrógeno de forma silenciosa. Científicos midieron este flujo natural por primera vez, y los números son sorprendentes. Un solo sitio minero cerca de Timmins podría producir suficiente energía limpia cada año para abastecer a más de 400 hogares.
Hidrógeno que brota de pozos mineros durante una década o más
Investigadores de la Universidad de Toronto y la Universidad de Ottawa perforaron el Escudo Canadiense, una de las formaciones rocosas más antiguas de la Tierra. En una mina activa cerca de Timmins, Ontario, descubrieron que los pozos liberan un promedio de 8 kilogramos de hidrógeno al año. Eso es aproximadamente el peso de una batería de automóvil. El gas sigue fluyendo durante al menos diez años.
En los casi 15,000 pozos de la mina, la producción total de hidrógeno supera las 140 toneladas al año. El equipo calculó que esta cantidad podría generar alrededor de 4.7 millones de kilovatios de energía al año desde una sola ubicación. Eso es suficiente para cubrir las necesidades energéticas anuales de más de 400 hogares.
Una fuente potencial de energía oculta a simple vista
Este hidrógeno de origen natural se llama hidrógeno blanco. Se forma dentro de la corteza terrestre y escapa a través de fracturas en rocas antiguas. Hasta ahora, los científicos no habían medido directamente cómo se acumula y se descarga con el tiempo. El estudio, publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences, proporciona las primeras mediciones continuas a largo plazo bajo tierra.
Los investigadores rastrearon cómo se acumula el gas y mapearon dónde se concentra. Esta nueva estrategia para la exploración de hidrógeno podría ayudar a determinar si el hidrógeno blanco puede convertirse en una fuente de energía práctica y económica.
Por qué les importa a las comunidades locales y a las industrias
El hidrógeno ya es una parte importante de la economía global, valorada en aproximadamente 135 mil millones de dólares. Es esencial para la fabricación de fertilizantes, que apoya la agricultura y la producción mundial de alimentos. El hidrógeno también se usa en la producción de metanol y en la fabricación de acero.
Hoy en día, la mayor parte del hidrógeno se produce mediante métodos industriales que dependen de combustibles fósiles como el petróleo, el gas natural y el carbón. Esos procesos requieren grandes cantidades de energía y liberan emisiones de carbono. El hidrógeno blanco ofrece un camino diferente. Viene del suelo de forma natural, sin insumos de combustibles fósiles.
Para las comunidades remotas del norte de Ontario, esto podría significar acceso a una fuente nacional de energía rentable. Para los centros industriales locales y regionales, podría reducir la dependencia de combustibles fósiles importados.
Lo que significa este descubrimiento para el futuro
Los hallazgos sugieren que las rocas más antiguas de la Tierra pueden contener fuentes significativas y sin explotar de energía limpia. El estudio introduce una nueva forma de explorar hidrógeno natural, lo que podría apoyar los esfuerzos para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y ampliar las opciones de energía limpia. Los datos apuntan a oportunidades críticas que aún no se han aprovechado.