Científicos advierten que un evento de Super El Niño en 2026 podría ser aún más destructivo que el que ya está golpeando partes del mundo este año. Investigadores en China dicen que el próximo ciclo podría traer tormentas más fuertes, sequías más profundas y calor más extremo en múltiples continentes.
Un pronóstico que tiene a los científicos al límite
Investigadores del clima en la Academia China de Ciencias han estado estudiando los patrones de temperatura del océano en el Pacífico. Encontraron que el actual El Niño, ya descrito como extremadamente destructivo, podría ser solo un calentamiento. Sus modelos muestran que 2026 podría producir un Super El Niño con temperaturas de la superficie del mar significativamente más altas. Eso significaría más energía para las tormentas y más perturbación en los patrones de lluvia en todo el mundo.
El equipo publicó sus hallazgos en una revista revisada por pares. Analizaron décadas de datos climáticos y ejecutaron simulaciones para proyectar la intensidad futura de El Niño. Los resultados apuntan a una tendencia clara: el próximo gran evento podría romper récords.
Lo que esto significa para la gente sobre el terreno
El Niño es un patrón climático natural que calienta el Pacífico central y oriental. Desplaza los sistemas meteorológicos a nivel global, causando inundaciones en algunas regiones y sequías en otras. En China, donde se realizó la investigación, las autoridades ya se están preparando para los efectos del actual El Niño en la agricultura y los suministros de agua. Los agricultores en el sur de China han enfrentado patrones de lluvia inusuales este año. La perspectiva de un evento aún más fuerte en 2026 genera preocupaciones sobre la seguridad alimentaria y la preparación ante desastres.
Otros países en Asia, las Américas y África también han sentido el impacto del ciclo actual. Indonesia ha visto períodos secos prolongados. Partes de Sudamérica han experimentado fuertes inundaciones. Los científicos dicen que un Super El Niño amplificaría estos extremos.
Una mirada más cercana a la ciencia detrás de la advertencia
Los investigadores usaron una combinación de registros históricos y modelos informáticos avanzados para hacer su predicción. Se centraron en la relación entre el contenido de calor del océano en el Pacífico occidental y la fuerza de futuros eventos de El Niño. Su análisis sugiere que la acumulación de agua cálida en la región está alcanzando niveles no vistos en décadas. Cuando ese calor se libera, podría desencadenar un Super El Niño.
El estudio no predice exactamente cuándo en 2026 el evento alcanzaría su punto máximo. Pero sí dice que las probabilidades son lo suficientemente altas como para merecer una atención seria por parte de los gobiernos y las agencias de desastres.
Las comunidades locales en China ya están tomando nota. La autoridad meteorológica del país ha aumentado el monitoreo de las temperaturas del mar en el Pacífico. Se ha dicho a los gobiernos provinciales que revisen los planes de emergencia. La investigación también ha provocado discusión entre los científicos del clima internacionales, que ahora están mirando más de cerca la ventana de 2026.
La importancia de este pronóstico es clara. Si los modelos son correctos, el mundo podría enfrentar un evento climático más poderoso que cualquier otro en la memoria reciente. El actual El Niño ya ha causado miles de millones de dólares en daños y ha interrumpido vidas en todo el mundo. Un Super El Niño en 2026 podría llevar esos impactos aún más lejos.