Una expedición de biología marina en aguas internacionales frente a la costa de Brasil ha identificado 31 nuevas especies en solo dos semanas. La velocidad del descubrimiento podría ser un récord, gracias a un nuevo avance tecnológico apodado el Squid.
Un dispositivo llamado Squid permitió a los científicos ver células vivas en el mar
Por primera vez en un barco, los investigadores observaron la estructura celular viva en 3D de la vida microbiana. El Squid, diseñado y construido por el equipo de ciencia e ingeniería, permitió a los expertos trabajar en la zona media del océano a velocidades casi récord. Esta tecnología de punta eliminó la necesidad de preservar muestras y analizarlas en tierra, lo que normalmente retrasa la identificación de especies.
Un equipo internacional trabajó rápido en aguas profundas frente a Brasil
La expedición tuvo lugar en aguas internacionales frente a la costa de Brasil. Participó un equipo internacional de expertos, utilizando el Squid para examinar organismos diminutos en la zona media del océano, una capa del mar difícil de estudiar. A la gente local en Brasil le importan estos hallazgos porque las aguas frente a su costa son ricas en vida marina, y las nuevas especies pueden afectar la comprensión de la biodiversidad regional, las pesquerías y la salud del océano.
Los investigadores creen que la velocidad a la que se encontraron e identificaron las especies podría ser un récord. El Squid les permitió ver la estructura celular viva en 3D de la vida microbiana por primera vez a bordo de un barco. Este avance permitió al equipo confirmar rápidamente qué organismos eran nuevos para la ciencia.
El descubrimiento de 31 nuevas especies en solo dos semanas resalta cuánto del océano permanece inexplorado. La tecnología Squid podría cambiar la forma en que futuras expediciones identifican la vida marina, haciendo posible documentar la biodiversidad más rápido que nunca.