Las Bahamas ha detenido oficialmente la transmisión del VIH de madres a hijos. La Organización Mundial de la Salud certificó este hito de salud pública, convirtiendo a la nación isleña en la más reciente del Caribe en lograrlo.
## Un modelo de atención universal
Este éxito se construyó sobre un modelo de salud que no deja a nadie atrás. Durante años, Las Bahamas ha brindado atención prenatal universal a todas las embarazadas en su archipiélago, ya sea en instalaciones públicas o privadas y sin importar la nacionalidad o estatus legal. Una sólida red de laboratorios respalda un protocolo estricto de pruebas, que examina a las mujeres en su primera cita y nuevamente al final del embarazo. El programa integra prevención, tratamiento y seguimiento, ofreciendo medicamentos antirretrovirales gratuitos, tratamiento para infecciones de transmisión sexual y planificación familiar. El Ministro de Salud, Dr. Michael Darville, atribuyó el logro al esfuerzo nacional, que involucra a enfermeras, médicos y clínicas en todas las islas.
## Uniéndose a una vanguardia regional
Las Bahamas se une ahora a un grupo élite. Es uno de los 12 países y territorios en la Región de las Américas en obtener esta certificación de la OMS. Cuba fue el primer país del mundo en ser certificado, y Brasil lo logró el año pasado. Más de la mitad de todas las certificaciones globales son de América Latina y el Caribe, estableciendo a la región como líder en esta ambición específica de salud pública.
## El riguroso camino a la certificación
La certificación de la OMS no se gana fácilmente. Los países deben demostrar que han mantenido tres criterios clave: reducir la tasa de transmisión de madre a hijo del VIH por debajo del 2%, lograr menos de cinco nuevas infecciones pediátricas de VIH por cada 1000 nacidos vivos y mantener al menos un 95% de cobertura en atención prenatal, pruebas de VIH y tratamiento para embarazadas. Las Bahamas cumplió y ahora trabajará para sostener estos rigurosos estándares mediante la atención primaria integrada y la vigilancia continua.
La certificación consolida un esfuerzo nacional de décadas contra el VIH/SIDA. Los directores de la OMS y la OPS destacaron el compromiso político sostenido y la dedicación de los trabajadores de la salud detrás de este resultado. Al garantizar que los niños nazcan libres de VIH, el logro asegura un elemento fundamental para un futuro más saludable de la próxima generación en Las Bahamas, mientras contribuye a un legado regional más amplio de progreso contra la enfermedad.