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Los bosques urbanos enfrían más que parques y lagos

Cuando las olas de calor golpean las ciudades, no todos los espacios verdes son iguales. Una nueva investigación del Reino Unido muestra que los bosques urbanos proporcionan el efecto de enfriamiento más fuerte durante el calor...

Cuando las olas de calor golpean las ciudades, no todos los espacios verdes son iguales. Una nueva investigación del Reino Unido muestra que los bosques urbanos proporcionan el efecto de enfriamiento más fuerte durante el calor extremo, superando a pastizales, lagos, parques e incluso muros verdes. El estudio, basado en mediciones en y alrededor de Guildford, Inglaterra, brinda a los planificadores urbanos una clasificación clara de qué características naturales pueden proteger mejor a los residentes de las temperaturas en aumento.

Los árboles superan al agua y la hierba cuando el mercurio sube

Los investigadores compararon las temperaturas superficiales de diferentes espacios verdes y azules durante el clima cálido. Los bosques resultaron ganadores, enfriando el suelo de manera mucho más efectiva que cualquier otro tipo de cobertura terrestre. Los lagos y otros cuerpos de agua también ayudaron, pero no tanto como la densa cobertura arbórea. Los pastizales abiertos y los parques bien cuidados ofrecieron solo un alivio moderado, mientras que los muros verdes, a pesar de su popularidad en la arquitectura moderna, proporcionaron el menor enfriamiento de todos.

Los hallazgos apuntan a un principio simple: la sombra importa. Los árboles bloquean la luz solar antes de que toque el suelo y liberan humedad a través de sus hojas, creando un doble efecto de enfriamiento. Los cuerpos de agua enfrían principalmente mediante la evaporación, pero no bloquean la radiación solar. La hierba absorbe menos calor que el pavimento, pero sin sombra, aún se calienta considerablemente.

Por qué los residentes locales deberían preocuparse por la cobertura arbórea

Guildford, una ciudad en el sureste de Inglaterra, ha experimentado veranos más cálidos en los últimos años, como muchas áreas urbanas del país. Los autores del estudio caminaron por calles residenciales, parques y parches de bosque para recopilar datos de temperatura durante eventos de calor. Encontraron que los vecindarios con árboles maduros se mantenían notablemente más frescos que aquellos con césped abierto o plazas pavimentadas.

Para la gente local, esto no es solo un detalle académico. El calor extremo puede hacer la vida diaria incómoda e incluso peligrosa, especialmente para los ancianos, niños pequeños y personas con condiciones de salud. El estudio sugiere que preservar los bosques existentes y plantar nuevos árboles en las ciudades podría ser una de las formas más efectivas de adaptarse a un clima que se calienta.

Los funcionarios de Guildford y otras ciudades han estado experimentando con techos verdes, jardines verticales y nuevos parques. Pero la investigación indica que estos esfuerzos, aunque útiles, no deberían reemplazar la protección que ofrecen los árboles grandes y saludables. Un solo árbol maduro puede enfriar un área tan efectivamente como varios aires acondicionados funcionando durante horas.

El estudio se suma a un creciente cuerpo de evidencia de que los bosques urbanos no son solo adiciones estéticas. Son infraestructura crítica para mantener las ciudades habitables a medida que aumentan las temperaturas globales. El mensaje para los planificadores es claro: al elegir dónde invertir en espacio verde, prioricen los bosques primero y dejen que otras características los complementen en lugar de sustituirlos.

Fuente: Mongabay

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