Una campaña de vacunación en el estado de Borno, Nigeria, alcanzó a más de 350.000 niños en una sola ciudad, un enorme esfuerzo logístico contra una epidemia histórica. La iniciativa en Maiduguri superó con creces sus objetivos iniciales, brindando protección crucial a una población vulnerable.
## Una campaña contra un brote histórico
Nigeria enfrenta una de sus epidemias de difteria más graves de la historia. Desde mayo de 2022, el país ha registrado más de 65.000 casos sospechosos y más de 2.200 muertes. El brote se declaró oficialmente en 2023, y el estado de Borno es una de las regiones más afectadas. La organización médica humanitaria Médicos Sin Fronteras (MSF) ha tratado más de 7.400 casos sospechosos en Borno desde ese año, 4.200 solo en el último año. La enfermedad, que se propaga por gotículas respiratorias, puede ser fatal en aproximadamente el 30% de los casos en personas no vacunadas sin el tratamiento adecuado, lo que supone un riesgo particular para los niños pequeños.
## Movilización para proteger a los niños de Maiduguri
Para combatir el repunte, MSF y el Ministerio de Salud del Estado de Borno lanzaron una campaña de vacunación dirigida a niños de hasta 14 años en el área del Consejo Metropolitano de Maiduguri. La primera ronda, realizada en febrero de 2026, fue un éxito rotundo, alcanzando a 490.000 niños frente a un objetivo inicial de 387.000. Una segunda ronda siguió en abril, con el objetivo de reforzar la inmunidad de 360.000 de los niños alcanzados inicialmente. MSF proporcionó apoyo logístico integral para la campaña, incluido el almacenamiento y transporte de vacunas y la remuneración de los equipos, mientras que el Ministerio de Salud suministró las vacunas. La respuesta de la comunidad fue entusiasta, lo que resultó en una alta cobertura.
## La necesidad crítica de protección sostenida
El impacto de la campaña fue inmediatamente visible en la unidad local de tratamiento de difteria, que experimentó un aumento de casos sospechosos durante la campaña de vacunación. Este incremento reflejó una mayor concienciación comunitaria y mejores derivaciones por parte de los trabajadores de salud, una señal de que la difusión estaba funcionando. El coordinador de emergencias de MSF señaló que la vacunación aumentaría significativamente la inmunidad en el área responsable de la mayoría de los casos vistos en su centro de tratamiento. Sin embargo, el esfuerzo se vio limitado por la disponibilidad limitada de vacunas, lo que restringió la escala de la respuesta general.
La campaña en Maiduguri representa una defensa crítica de primera línea en una crisis sanitaria nacional. Si bien el esfuerzo colaborativo protegió a cientos de miles, los funcionarios de salud enfatizan que la inmunización rutinaria sostenida, el mejor acceso en áreas volátiles y el abordaje de la reticencia a la vacunación siguen siendo esenciales para prevenir futuros repuntes. Para un país que lidia con miles de infecciones, cada niño vacunado en el estado de Borno es un paso hacia la reducción de la transmisión y el salvamento de vidas.