Un equipo en China ha extendido la distancia sobre la cual los átomos pueden permanecer entrelazados cuánticamente a 50 kilómetros, cuatro veces más lejos que cualquier experimento anterior. El nuevo récord, logrado por investigadores de la Universidad de Ciencia y Tecnología de China en Hefei, empuja los límites de lo posible en comunicación cuántica y podría remodelar cómo se construyen las redes futuras.
Un salto de 12.5 a 50 kilómetros
El récord anterior para el entrelazamiento atómico era de 12.5 kilómetros. El equipo chino más que cuadruplicó eso, usando una configuración que involucraba dos laboratorios conectados por un cable de fibra óptica. Lograron entrelazar dos nubes de átomos de rubidio, cada una con alrededor de mil millones de átomos, a lo largo de los 50 kilómetros. El experimento se basó en una técnica que convierte el estado cuántico de los átomos en fotones, que luego viajan a través de la fibra y se miden en el otro extremo.
Por qué esto importa para las futuras redes cuánticas
El entrelazamiento es un fenómeno donde las partículas se vinculan de tal manera que el estado de una influye instantáneamente en la otra, sin importar la distancia. Durante años, los científicos han luchado por mantener esta conexión frágil a largas distancias porque los fotones tienden a perderse o perturbarse en los cables de fibra óptica. El equipo chino superó esto usando una memoria especial que almacena el estado cuántico de los átomos y luego lo libera como un fotón, que puede viajar los 50 kilómetros con pérdida mínima. Este enfoque, conocido como repetidor cuántico, se considera un paso clave hacia la construcción de un internet cuántico práctico.
El experimento tuvo lugar en la ciudad de Hefei, en la provincia de Anhui, donde los dos laboratorios se instalaron en diferentes edificios del campus universitario. Los investigadores eligieron esta ubicación porque ofrecía un entorno urbano realista, con el cable de fibra pasando por la infraestructura de la ciudad. Los residentes locales no estuvieron directamente involucrados, pero el logro ha llamado la atención de la comunidad física global, ya que demuestra que el entrelazamiento cuántico puede sobrevivir a distancias relevantes para aplicaciones del mundo real.
El récord no es solo un número. Muestra que la tecnología necesaria para las redes cuánticas está pasando del laboratorio al campo. La capacidad de entrelazar átomos a 50 kilómetros significa que los futuros sistemas de comunicación cuántica podrían construirse usando la infraestructura de fibra óptica existente, sin necesidad de satélites u otro hardware exótico. Esto acerca el sueño de un internet seguro y cifrado cuánticamente un paso más a la realidad.
Aunque el experimento es un hito, también es un recordatorio de cuánto trabajo queda. El éxito del equipo dependió de un control extremadamente preciso de los átomos y los fotones, y escalar esto a distancias aún mayores requerirá más innovación. Pero por ahora, el récord se mantiene como un testimonio de lo que es posible cuando la curiosidad y la ingeniería se unen.