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Científicos extraen ADN de animales directamente del aire

Un zoológico en el Reino Unido se ha convertido en un laboratorio inesperado para una técnica que suena a ciencia ficción: extraer el ADN de animales de la nada, solo del aire. Investigadores en Dinamarca y el Reino Unido han...

Un zoológico en el Reino Unido se ha convertido en un laboratorio inesperado para una técnica que suena a ciencia ficción: extraer el ADN de animales de la nada, solo del aire. Investigadores en Dinamarca y el Reino Unido han demostrado que el material genético transportado por el aire, que los animales liberan a su entorno, se puede recolectar y secuenciar para revelar qué especies están presentes. El método podría transformar la forma en que los científicos monitorean ecosistemas, detectan especies invasoras y localizan patógenos antes de que causen brotes.

En un zoológico del Reino Unido, científicos aspiraron el aire y encontraron animales ocultos

En el Hamerton Zoo Park en Cambridgeshire, los investigadores colocaron muestreadores de aire cerca de los recintos y en espacios abiertos. Usaron filtros para capturar partículas del aire y luego extrajeron ADN de esas muestras. Los resultados fueron sorprendentes. El equipo detectó 25 especies de mamíferos y aves, incluyendo animales que no eran visibles desde los puntos de muestreo. Encontraron ADN de tigres, lémures e incluso del búho real euroasiático, una especie en peligro. El método funcionó incluso cuando los animales estaban en interiores o detrás de barreras. El aire mismo contenía suficiente información genética para identificarlos.

De los recintos del zoológico a los bosques y hospitales

El mismo enfoque se está probando mucho más allá de las paredes del zoológico. En Dinamarca, los científicos han usado ADN transportado por el aire para monitorear la biodiversidad en bosques y praderas. Han detectado insectos, anfibios y mamíferos sin siquiera verlos. En un estudio, los investigadores identificaron 49 especies de vertebrados a partir de muestras de aire recolectadas en un solo bosque. La técnica también se está explorando para la salud humana. Hospitales en el Reino Unido y otros lugares están probando muestreadores de aire para detectar patógenos transportados por el aire, como la bacteria de la tuberculosis y virus. El objetivo es identificar agentes infecciosos antes de que las personas muestren síntomas, dándole a las autoridades de salud pública una ventaja.

A los ecologistas y conservacionistas locales les importa porque este método podría resolver un problema persistente: muchos animales son difíciles de ver. Los estudios tradicionales dependen de cámaras, trampas u observadores humanos, todos los cuales pasan por alto especies tímidas o nocturnas. El muestreo de ADN en el aire no requiere contacto directo con los animales y puede cubrir grandes áreas rápidamente. También reduce el estrés en la vida silvestre. Para las especies invasoras, la detección temprana es crítica. En el Reino Unido, la técnica ya ha detectado ADN de la avispa asiática, un depredador invasor de las abejas melíferas. Encontrarla a tiempo podría significar la diferencia entre contenerla y una propagación descontrolada.

Este trabajo se basa en una década de avances en el ADN ambiental, o eDNA, que los científicos ya habían extraído del agua y el suelo. El aire es la nueva frontera. La tecnología aún es joven. Los investigadores están trabajando para distinguir el ADN que proviene de animales vivos del ADN que ha estado muerto durante días o semanas. También están refinando el equipo para hacerlo portátil y asequible. Pero el potencial es claro. Una simple bomba de aire, un filtro y un secuenciador de laboratorio ahora pueden revelar la presencia oculta de vida a nuestro alrededor, ya sea en un zoológico, un bosque o una sala de hospital.

Fuente: Nature News

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