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Conchas diminutas de plancton revelan un misterio de biomateriales de 200 años

Durante más de dos siglos, los científicos sabían que los tintínidos, organismos planctónicos microscópicos, construían conchas diminutas. Pero nadie podía descubrir de qué estaban hechas esas conchas. Investigadores de la...

Durante más de dos siglos, los científicos sabían que los tintínidos, organismos planctónicos microscópicos, construían conchas diminutas. Pero nadie podía descubrir de qué estaban hechas esas conchas. Investigadores de la Universidad de Salzburgo en Austria han resuelto ahora el enigma. Las conchas están compuestas de proteínas estructurales autoensamblables que forman un material notablemente resistente, que también absorbe luz ultravioleta.

Un material como ningún otro visto antes en la vida unicelular

Los tintínidos son eucariotas unicelulares, o protistas, que se desplazan por los océanos de todo el mundo. Sus conchas, llamadas lóricas, se han estudiado desde principios del siglo XIX. Hasta ahora, la composición seguía siendo desconocida. El equipo austriaco descubrió que las lóricas están construidas a partir de proteínas que se ensamblan espontáneamente en una estructura resistente y absorbente de rayos UV. Esto marca la primera vez que se describe un biomaterial de este tipo en un organismo eucariota unicelular. El hallazgo establece a los tintínidos como un nuevo modelo para desarrollar biomateriales avanzados, un campo que durante mucho tiempo ha mirado a animales como las arañas en busca de inspiración.

Por qué los investigadores locales y la comunidad científica se dieron cuenta

El descubrimiento ocurrió en Salzburgo, Austria, donde el grupo de investigación analizó muestras de tintínidos recolectadas de ambientes marinos. El equipo utilizó técnicas avanzadas de imagen y bioquímica para identificar las proteínas y confirmar su naturaleza autoensamblable. Para la comunidad científica local, el avance pone fin a un misterio de 200 años. Para el mundo en general, abre una puerta a biomateriales que podrían producirse sin la necesidad de recolectar animales. Las proteínas son producidas por los propios organismos, y el proceso de ensamblaje no requiere energía externa ni maquinaria compleja.

Lo que esto significa para el futuro de la ciencia de materiales

La importancia del hallazgo radica en su novedad. La seda de araña y otros biomateriales de origen animal se han estudiado durante décadas. Las conchas de tintínidos ofrecen una fuente biológica completamente diferente: un protista que construye su hogar desde cero utilizando proteínas que se autoensamblan. El material es resistente y capaz de bloquear la radiación UV, dos propiedades muy deseables en todo, desde recubrimientos hasta dispositivos médicos. Debido a que los organismos son unicelulares y pueden cultivarse, las proteínas podrían eventualmente producirse en el laboratorio sin recolectar poblaciones silvestres. La investigación, publicada por la Universidad de Salzburgo, proporciona la primera descripción detallada de este biomaterial y posiciona a los tintínidos como un nuevo sistema modelo para el desarrollo futuro de biomateriales.

Fuente: Phys.org

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