Un equipo de investigadores en China ha construido el primer cable de fibra óptica comercial del mundo que funciona como una autopista de tres carriles para los datos. En lugar de enviar información a través de un solo núcleo, la nueva fibra contiene tres vías separadas dentro de un mismo hilo. Esto triplica la cantidad de datos que puede transportar sin necesidad de cavar carreteras o tender nuevos cables.
Tres núcleos, un cable, mucha más velocidad
La fibra fue desarrollada por un equipo liderado por el profesor Li Tangjun en la Universidad de Correos y Telecomunicaciones de Pekín. El grupo trabajó con una empresa llamada YOFC, uno de los mayores fabricantes de fibra óptica de China. Juntos produjeron un cable que encaja tres núcleos en el diámetro exterior estándar de una fibra normal. Esto significa que los conductos y tuberías subterráneas existentes pueden albergar el nuevo cable sin necesidad de construcción adicional.
Por qué esto importa para las ciudades y los centros de datos
El cable se instaló en una red comercial activa en Pekín. Los operadores de telecomunicaciones locales y los proveedores de servicios de internet están interesados porque la fibra puede manejar la creciente demanda de streaming, computación en la nube y tráfico 5G. Para los residentes y negocios en las abarrotadas ciudades chinas, esto podría significar conexiones más rápidas y menos ralentizaciones durante las horas pico. La tecnología también reduce la necesidad de costosas excavaciones urbanas, una gran preocupación en áreas metropolitanas densas.
Cómo funciona y qué viene después
Las fibras ópticas estándar usan un solo núcleo de vidrio para transportar señales de luz. El nuevo diseño usa tres núcleos dispuestos en triángulo, cada uno capaz de transmitir datos de forma independiente. El equipo tuvo que resolver problemas de interferencia de señal entre los núcleos y desarrollar nuevas formas de conectar el cable al equipo existente. El cable ha pasado pruebas de fiabilidad y ya está en uso comercial. Los investigadores dicen que el mismo enfoque podría escalarse a aún más núcleos en versiones futuras.
Esto no es un experimento de laboratorio. Es un cable funcional en una red real en la capital de China. El logro demuestra que cambios incrementales en la infraestructura existente a veces pueden ofrecer grandes saltos en rendimiento. Para un mundo que funciona con datos, una fibra de tres carriles podría ser exactamente lo que la autopista de la información necesitaba.