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Fósil chino revela que las aves perdieron la cola de dinosaurio por etapas

Un fósil desenterrado en China muestra que las aves no perdieron su cola de dinosaurio en un salto evolutivo repentino. En cambio, el cambio ocurrió poco a poco, durante millones de años. El espécimen, hallado en el noreste de...

Un fósil desenterrado en China muestra que las aves no perdieron su cola de dinosaurio en un salto evolutivo repentino. En cambio, el cambio ocurrió poco a poco, durante millones de años.

El espécimen, hallado en el noreste de China, pertenece a una especie desconocida que vivió hace unos 120 millones de años. Tenía una cola corta con una estructura ósea que parece una mezcla entre una cola completa de dinosaurio y la cola rechoncha de un ave moderna. Esta forma intermedia nunca se había visto antes.

Una cola que cuenta una nueva historia

El fósil fue encontrado en la Biota de Jehol, una región rica en fósiles en la provincia de Liaoning. Científicos de la Academia China de Ciencias y otras instituciones estudiaron los huesos. Nombraron a la nueva especie *Cratonavis jianchangensis*.

Lo que llamó su atención fue la cola. Las últimas vértebras estaban fusionadas en una varilla corta, una característica llamada pigóstilo. Las aves modernas también tienen un pigóstilo, pero en esta ave antigua, la varilla era mucho más larga y aún conservaba rastros de una estructura de cola reptiliana. El animal también tenía una punta ósea larga que sobresalía más allá del pigóstilo, algo que ningún ave viva tiene.

Investigadores locales dijeron que el hallazgo ayuda a explicar cómo las colas largas y pesadas de los dinosaurios se redujeron gradualmente hasta convertirse en las colas ligeras y aerodinámicas de las aves. El proceso no fue una mutación única, sino una serie de pequeños cambios esqueléticos a lo largo del tiempo.

Por qué esto importa a la gente de Liaoning

Para los residentes de Liaoning, el descubrimiento se suma a la reputación de la región como un punto caliente global para fósiles de dinosaurios emplumados y aves primitivas. Agricultores y cuadrillas de construcción han desenterrado docenas de especímenes importantes allí en las últimas tres décadas. Cada nuevo hallazgo atrae a científicos internacionales y atención mediática.

Paleontólogos locales dijeron que el fósil confirma que la Biota de Jehol preserva una instantánea rara de la evolución en acción. Las rocas allí datan del período Cretácico Temprano, cuando las aves aún experimentaban con formas corporales. Esta ave en particular vivió junto a dinosaurios emplumados, pterosaurios y mamíferos primitivos.

El descubrimiento también refuerza un punto que los científicos han estado construyendo durante años: la evolución no siempre se mueve en líneas rectas. La cola de *Cratonavis jianchangensis* muestra que algunas características persistieron, cambiaron lentamente y solo desaparecieron después de muchas generaciones.

Un eslabón perdido, ahora encontrado

El fósil llena un vacío que había desconcertado a los paleontólogos durante décadas. Fósiles anteriores mostraban colas largas de dinosaurio o colas cortas de ave, sin nada claramente intermedio. Este espécimen proporciona el paso intermedio que faltaba.

Los investigadores usaron tomografías computarizadas para examinar los huesos sin dañarlos. Las exploraciones revelaron que los huesos de la cola no solo se acortaron. Se reorganizaron. Algunas vértebras se fusionaron mientras que otras permanecieron separadas. El resultado fue una cola que aún podía moverse pero era más corta y rígida que la de un dinosaurio.

El estudio fue publicado en la revista *Nature Ecology & Evolution*. Los autores dijeron que el fósil no reescribe la historia de la evolución de las aves, pero añade un párrafo crucial que faltaba.

Esta única cola, preservada en piedra durante 120 millones de años, muestra que incluso las transformaciones más dramáticas en la naturaleza a menudo ocurren un pequeño paso a la vez.

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