Una madre delfín y su cría han sido vistas usando grandes conchas de caracol como herramientas para atrapar peces en la costa este de Australia, un comportamiento tan raro que solo un puñado de delfines se sabe que lo hacen. Investigadores de la Universidad de la Costa del Sol documentaron a la pareja "pescando con conchas" juntas, marcando la primera vez que se ha visto a una madre y su cría realizando esta compleja técnica de caza en el mismo lugar. La observación ofrece una rara visión de cómo los delfines pueden transmitir conocimientos especializados dentro de las líneas familiares.
Una concha como red: cómo funciona el truco
Pescar con conchas no es un comportamiento casual. El delfín coloca una gran concha vacía de caracol bajo su rostro, o pico, y nada hacia el fondo del mar. Cuando un pez se esconde dentro de la concha, el delfín levanta rápidamente la cabeza y inclina la concha por encima de la línea del agua, haciendo que el pez se deslice y caiga en la boca abierta del delfín. Es una maniobra precisa de múltiples pasos que requiere sincronización y práctica.
La madre y la cría fueron observadas en las aguas frente a Queensland, cerca de la localidad de Tin Can Bay. La cría parecía imitar las acciones de su madre, aunque aún no tenía éxito en atrapar peces. Los investigadores notaron que la cría parecía estar aprendiendo la técnica, sugiriendo que pescar con conchas puede ser una habilidad transmitida culturalmente en lugar de un instinto innato.
Por qué este avistamiento importa a los locales
Para las pequeñas comunidades costeras que comparten estas aguas con los delfines, el avistamiento es un motivo de orgullo y curiosidad. Los residentes locales y los turistas a menudo se reúnen para observar a los delfines, y la nueva observación añade a la reputación de la zona como un punto caliente para el comportamiento inusual de los delfines. Los investigadores dicen que la pareja de madre y cría proporciona evidencia valiosa de que pescar con conchas se enseña, no se hereda, lo que podría ayudar a explicar cómo este raro comportamiento ha persistido en la región durante años.
Los científicos han sabido sobre esta técnica en esta población desde 2007, pero sigue siendo extremadamente rara. Solo unos pocos delfines adultos han sido vistos haciéndolo, y la mayoría son hembras. La nueva observación de una madre con su cría refuerza la idea de que el comportamiento se transmite de una generación a la siguiente a través del aprendizaje social.
Los investigadores planean seguir monitoreando a la cría para ver si eventualmente domina la técnica. Si lo hace, confirmaría que pescar con conchas es una tradición aprendida, muy similar al comportamiento de llevar esponjas visto en delfines en Australia Occidental. Por ahora, el avistamiento se destaca como un ejemplo notable de ingenio animal y las formas silenciosas en que el conocimiento viaja a través de las familias en la naturaleza.