En Australia, la araña redback macho realiza un salto mortal durante el apareamiento que coloca su abdomen justo frente a la boca de la hembra. Es un movimiento que a menudo termina con la hembra devorándolo vivo. Los investigadores sabían desde hace tiempo de este giro autosacrificial, pero un nuevo estudio plantea una pregunta más profunda: ¿por qué un animal evolucionaría para invitar a su propia muerte?
La respuesta, sugieren ahora los científicos, podría estar ligada al éxito reproductivo del macho. Al dar el salto mortal, el macho aumenta sus posibilidades de fertilizar más huevos, aunque no sobreviva para verlos eclosionar.
Un salto mortal que aumenta la paternidad
La araña redback, pariente cercana de la viuda negra, se encuentra en toda Australia. Durante el apareamiento, el macho se sube a la parte inferior de la hembra e inserta uno de sus dos pedipalpos, los órganos que usa para transferir esperma. Luego se lanza hacia atrás, aterrizando con su cuerpo presionado contra las piezas bucales de ella.
En muchos casos, la hembra comienza a consumirlo mientras el apareamiento aún está en curso. Pero el macho no intenta escapar. En cambio, permanece en su lugar, continuando el apareamiento mientras es devorado. El estudio encontró que los machos que realizaban el salto mortal fertilizaban más huevos que los que no lo hacían. El acto parece ser un intercambio: una vida más corta por un mayor número de descendencia.
Por qué a los locales les importa el sacrificio de una araña
Para la gente en Australia, las redbacks son una presencia familiar y a menudo no deseada. Son una de las arañas más venenosas del país, y sus telarañas se encuentran comúnmente en cobertizos, buzones y muebles de exterior. Las mordeduras pueden ser dolorosas y, en casos raros, peligrosas, aunque el antídoto está disponible desde los años cincuenta.
Pero el dramático comportamiento de apareamiento de la araña la ha convertido en un tema de fascinación más allá de su reputación como plaga. Los científicos han estudiado las redbacks durante décadas, en parte porque sus hábitos reproductivos son tan extremos. La nueva investigación añade otra capa a la historia, mostrando que incluso un comportamiento que parece suicida puede tener un propósito evolutivo claro.
Los hallazgos del estudio no sugieren que el macho actúe por altruismo o elección consciente. Más bien, el salto mortal es probablemente un comportamiento fijo moldeado por la selección natural. Los machos que se lanzaban tenían más éxito en transmitir sus genes, así que el rasgo persistió. El canibalismo de la hembra, mientras tanto, puede proporcionarle nutrientes que la ayudan a producir más huevos, lo que también beneficia el legado genético del macho.
Al final, el salto mortal de la redback es un recordatorio crudo de que la evolución no siempre favorece la supervivencia. A veces favorece la reproducción, incluso a costa del individuo. Para una araña que vive solo unos meses, dejar más descendencia puede ser la única victoria que importa.