Una sola máquina en Estados Unidos se está construyendo para hacer dos trabajos aparentemente opuestos: establecer un récord mundial en energía de fusión y ayudar a los científicos a entender las armas nucleares. El dispositivo de mil millones de dólares, ubicado en un laboratorio nacional, está diseñado para llevar el plasma a condiciones nunca antes alcanzadas en la Tierra. Su doble misión lo convierte en uno de los proyectos de física más ambiciosos actualmente en construcción.
Una máquina, dos objetivos científicos extremos
La máquina es una gran instalación láser que disparará haces intensos a una pequeña cápsula de combustible. El objetivo es comprimir el combustible tan fuerte y rápido que los núcleos atómicos se fusionen, liberando más energía de la que el láser aporta. Eso sería un hito importante para la energía de fusión, que durante mucho tiempo ha prometido energía limpia pero ha tenido dificultades para cumplirla. Al mismo tiempo, las condiciones extremas creadas dentro de la máquina imitan lo que ocurre en la detonación de un arma nuclear. Esto permite a los investigadores estudiar el rendimiento de las armas sin pruebas reales, que están prohibidas por tratado internacional.
Por qué los lugareños y los científicos observan de cerca
La instalación se está construyendo en Estados Unidos y ha atraído la atención tanto de la comunidad energética como del mundo de la seguridad nacional. Los funcionarios locales la ven como un impulso para los empleos de alta tecnología y el prestigio científico. Los investigadores dicen que la máquina podría responder preguntas fundamentales sobre cómo se comporta la materia bajo enorme presión y temperatura. El proyecto ha enfrentado retrasos y sobrecostos, pero el equipo detrás de él dice que la posible recompensa justifica el precio. Si funciona, sería la primera instalación en lograr una ganancia neta de energía de la fusión y además proporcionar datos que podrían ayudar a mantener la seguridad y confiabilidad del arsenal nuclear de EE. UU.
Se espera que la máquina comience operaciones completas en los próximos años. Sus primeros experimentos se centrarán en alcanzar el récord de fusión, pero la investigación de armas seguirá de cerca. Los científicos involucrados en el proyecto dicen que los dos objetivos no están en conflicto. En cambio, argumentan, la misma física que hace brillar a las estrellas también gobierna el corazón de una explosión nuclear. Entender uno ayuda con el otro.
Para las personas que viven cerca de la instalación, el proyecto es una fuente de orgullo y un recordatorio de la larga historia de la región en la investigación nuclear. Para el mundo en general, representa un momento raro donde la innovación energética y la seguridad nacional convergen en un solo experimento. Ya sea que tenga éxito o no, la máquina ya está remodelando lo que los científicos creen posible en el laboratorio.