Los estudiantes de medicina que tocan un instrumento musical pueden tener una ventaja oculta en el quirófano. Un nuevo estudio de Hong Kong sugiere que los estudiantes de cirugía con formación musical realizan tareas quirúrgicas delicadas con mayor destreza que sus compañeros no músicos.
Un bisturí en una mano, un violín en la otra
Investigadores de una universidad de Hong Kong evaluaron a 50 estudiantes de medicina en su capacidad para completar un procedimiento quirúrgico simulado. La mitad de los estudiantes tenía al menos cinco años de experiencia con instrumentos musicales, mientras que la otra mitad no tenía ninguna. Los músicos completaron la tarea más rápido y con menos errores, según el estudio publicado en la revista Surgical Endoscopy.
A los estudiantes se les pidió realizar una simulación de cirugía laparoscópica, una técnica que requiere manos firmes y movimientos precisos a través de pequeñas incisiones. Los músicos superaron a los no músicos tanto en velocidad como en precisión, y la brecha se amplió a medida que la tarea se volvía más compleja.
Por qué tiene sentido la conexión
Tocar un instrumento y realizar cirugía comparten una base común: control motor fino, coordinación ojo-mano y la capacidad de mantener atención enfocada durante largos períodos. El autor principal del estudio, el Dr. Simon Ng, profesor de cirugía en la Universidad China de Hong Kong, dijo que los hallazgos sugieren que la formación musical podría ser un predictor útil de la aptitud quirúrgica.
Los investigadores controlaron factores como edad, género y experiencia quirúrgica previa, y la ventaja musical se mantuvo. También notaron que el rendimiento de los músicos fue particularmente fuerte en tareas que requieren destreza bimanual, donde ambas manos deben trabajar juntas de manera coordinada.
Una melodía para el futuro de la formación quirúrgica
Para los educadores médicos locales en Hong Kong, el estudio abre una nueva conversación sobre cómo seleccionar y formar a los futuros cirujanos. Aunque el tamaño de la muestra es pequeño y el estudio es preliminar, los resultados insinúan que las clases de música podrían ser más que un pasatiempo para los aspirantes a médicos.
Los investigadores no sugieren que todos los estudiantes de medicina deban aprender a tocar un instrumento. Pero creen que incorporar la formación musical en la educación quirúrgica podría ayudar a algunos estudiantes a afinar las habilidades que necesitan en el quirófano. Como dice el estudio, los hallazgos ofrecen "una nueva perspectiva sobre los beneficios potenciales de la música en la formación quirúrgica".
Por ahora, la conclusión es simple: la próxima vez que veas a un cirujano con un estuche de violín, podría estar practicando para su próxima operación.