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Por qué las nubes de tos se mantienen más densas en habitaciones frías, según un estudio

Un estornudo o una tos libera una nube de partículas microscópicas que pueden transportar gripe, COVID-19 o tuberculosis. Una nueva investigación de España muestra que la temperatura de la habitación cambia cuánto tiempo esa nube...

Un estornudo o una tos libera una nube de partículas microscópicas que pueden transportar gripe, COVID-19 o tuberculosis. Una nueva investigación de España muestra que la temperatura de la habitación cambia cuánto tiempo esa nube se mantiene densa.

El aire frío mantiene concentradas las nubes de tos

Investigadores de la Universitat Rovira i Virgili en Tarragona, España, estudiaron cómo la temperatura afecta el comportamiento de los aerosoles exhalados. Descubrieron que en espacios interiores más fríos, la nube de partículas se mantiene más densa durante más tiempo. Esto significa que la concentración de material potencialmente infeccioso permanece más alta en el aire, lo que podría influir en la facilidad con que los patógenos se propagan de persona a persona.

Por qué la calidez de una habitación importa para la propagación por el aire

El estudio analizó la compleja dinámica de los aerosoles expulsados al toser y estornudar. Estas pequeñas partículas actúan como vectores de bacterias y virus. Su movimiento depende de muchos factores: la fuerza con que una persona exhala, la forma de su tracto respiratorio y el tamaño y la distribución de la habitación. El equipo español añadió la temperatura a esa lista. Mostraron que las diferencias de temperatura entre el aire exhalado y el aire circundante de la habitación cambian la forma en que la nube se mezcla y se dispersa. En habitaciones más frías, la nube se mantiene más compacta. En habitaciones más cálidas, se rompe y se extiende más rápido.

Las autoridades sanitarias locales y los administradores de edificios en España tienen razones para prestar atención. Los espacios interiores como escuelas, oficinas, hospitales y transporte público son lugares comunes para la transmisión de enfermedades respiratorias. Entender que la temperatura altera directamente cuánto tiempo una nube de tos permanece densa brinda una nueva herramienta para pensar en estrategias de ventilación y calefacción. El hallazgo sugiere que simplemente ajustar un termostato podría cambiar el perfil de riesgo de una habitación, independientemente de otros factores como la filtración de aire o el uso de mascarillas.

Lo que esto significa para los espacios interiores

El estudio no afirma que las habitaciones más frías sean más peligrosas o que las más cálidas sean seguras. Identifica un mecanismo físico: la temperatura afecta la densidad y persistencia de las nubes de aerosoles exhalados. Los investigadores enfatizan que minimizar la transmisión de patógenos en interiores requiere tener en cuenta muchas variables. La temperatura es ahora una de ellas. Para cualquiera que diseñe sistemas de ventilación o gestione entornos interiores concurridos, esto añade una capa de complejidad. Una habitación que se siente cómoda puede aún contener una nube densa de partículas de una sola tos, dependiendo de la temperatura. La investigación abre un camino hacia modelos más precisos de propagación de enfermedades por el aire, basados en la física básica de cómo el aliento cálido se encuentra con el aire frío.

Fuente: Phys.org

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