Por primera vez, los investigadores han construido relojes nucleares funcionales que marcan el tiempo usando la energía del núcleo de un átomo, no sus electrones. Dos equipos independientes, uno en Estados Unidos y otro en Austria, han presentado estos esperados cronometradores. Prometen una precisión que podría superar eventualmente a los mejores relojes atómicos del mundo por un factor de diez o más.
Un reloj que usa el corazón de un átomo
Los relojes atómicos, el estándar de oro actual, miden el tiempo contando las vibraciones de los electrones mientras saltan entre niveles de energía. Los relojes nucleares hacen algo similar pero usan el núcleo mismo. El núcleo es mucho menos sensible a perturbaciones externas como campos magnéticos o cambios de temperatura. Esa estabilidad podría hacer que los relojes nucleares sean extraordinariamente precisos. El ingrediente clave es un isótopo raro de torio, el torio 229, que tiene un estado de baja energía único que puede activarse con un láser.
Dos equipos, dos enfoques, un avance
Investigadores del Instituto Conjunto de Astrofísica de Laboratorio en Boulder, Colorado, construyeron una versión. Incrustaron átomos de torio en un cristal de fluoruro de calcio y usaron un láser ultravioleta especial para excitar los núcleos. Un grupo aparte en la Universidad Tecnológica de Viena en Austria tomó un camino diferente. Atraparon iones individuales de torio en un campo eléctrico y los golpearon con luz láser. Ambos equipos lograron que los núcleos marcaran, produciendo una señal medible que puede usarse para mantener la hora. Los resultados fueron publicados en Nature.
Por qué esto importa más allá de mejores relojes
Para los físicos, los relojes nucleares no se tratan solo de decir la hora con más precisión. Podrían convertirse en herramientas poderosas para probar teorías fundamentales. Debido a que el núcleo está tan aislado de su entorno, cualquier cambio diminuto en su ritmo de tic tac podría revelar nuevas fuerzas o partículas que la física estándar no considera. Algunos investigadores esperan que los relojes nucleares puedan detectar variaciones en las constantes fundamentales de la naturaleza, algo que sacudiría los cimientos de la física moderna. La tecnología aún está en su infancia, pero los primeros tics ya se han escuchado.
Comienza una nueva era en la medición del tiempo
La llegada de los relojes nucleares funcionales marca un hito genuino en la física experimental. Durante décadas, la idea existió solo en papel. Ahora es real. Los relojes aún no están listos para reemplazar los estándares de tiempo atómico, pero han cruzado el umbral de la teoría a la práctica. Eso por sí solo es un logro significativo. Lo que estos relojes revelarán sobre el universo está por verse, pero el tic tac ha comenzado.