Un fármaco inventado en los años 40 para estirar los escasos suministros de penicilina ha llevado a los científicos de Mayo Clinic a una revelación sorprendente: el riñón tiene un sistema de respaldo secreto para ahorrar agua, que funciona completamente sin la hormona que durante mucho tiempo se pensó que estaba a cargo.
El descubrimiento surgió de un experimento que se suponía que fallaría. Los investigadores que probaban probenecid, un medicamento de décadas de antigüedad, esperaban que empeorara la enfermedad renal poliquística. En cambio, frenó el crecimiento de los quistes. Esa contradicción abrió un nuevo capítulo en la ciencia renal.
Una vía oculta que cambia lo que sabemos sobre el equilibrio hídrico
Durante décadas, los libros de texto enseñaron que la hormona vasopresina controla por sí sola cómo el riñón concentra la orina y previene la deshidratación. El nuevo estudio, dirigido por el nefrólogo Fouad Chebib y publicado en el Journal of Clinical Investigation, revela una segunda vía independiente. Las células renales usan urato, una molécula más conocida por causar gota, como agente de señalización. Cuando los niveles de urato cambian dentro de las células, desencadena una cascada que mueve los canales de agua, permitiendo que el riñón retenga agua sin vasopresina.
Chebib calificó el hallazgo como raro y fundamental. Dijo que no todos los días los investigadores descubren una nueva forma en que el riñón realiza una de sus funciones más básicas.
Una predicción fallida que llevó a un verdadero avance
El equipo de Mayo Clinic en Estados Unidos estaba usando modelos celulares cultivados en laboratorio para estudiar cómo se forman y crecen los quistes en la enfermedad renal poliquística, un trastorno genético que afecta a unos 140,000 estadounidenses con la forma más común. Probaron compuestos que creían que aumentarían la actividad celular y acelerarían el crecimiento de los quistes. El probenecid fue uno de ellos.
El probenecid fue desarrollado originalmente para bloquear la excreción de penicilina, ayudando a que el antibiótico permaneciera más tiempo en el cuerpo durante la Segunda Guerra Mundial. Los investigadores asumieron que empeoraría la enfermedad. Hizo lo contrario. Después de repetir los experimentos y obtener el mismo resultado cada vez, se dieron cuenta de que habían tropezado con algo que el campo había pasado por alto durante generaciones.
Por qué esto es importante para las personas con enfermedad renal poliquística
La enfermedad renal poliquística causa quistes llenos de líquido dentro de los riñones, destruyendo lentamente el tejido sano. Muchos pacientes eventualmente necesitan diálisis o un trasplante. El descubrimiento de una vía de ahorro de agua que opera independientemente de la vasopresina abre un nuevo objetivo para el tratamiento. Si los científicos pueden aprender a controlar este sistema de respaldo, podrían frenar el crecimiento de los quistes y preservar la función renal por más tiempo.
El hallazgo también reforma la comprensión básica de cómo el cuerpo maneja el agua. El riñón, resulta, tiene más herramientas de las que nadie sabía.