Por primera vez en su historia, el premio ambiental más prestigioso del mundo ha sido otorgado exclusivamente a mujeres. El Premio Ambiental Goldman 2026 honra a seis activistas de base de Colombia, Nigeria, Papúa Nueva Guinea, Corea del Sur, el Reino Unido y Estados Unidos.
## Un tapiz global de acción comunitaria
## De bosques a pesquerías
Las ganadoras representan una diversa gama de batallas ambientales. En Colombia, una mujer lideró una campaña que logró detener un proyecto masivo de minería de oro que amenazaba una cuenca fluvial vital. Su trabajo protegió la fuente de agua para miles de personas locales que dependen de ella para la agricultura y la vida diaria.
En Nigeria, otra ganadora organizó a su comunidad para detener la práctica destructiva de la minería ilegal de arena a lo largo de una ribera crucial. Sus esfuerzos evitaron una mayor erosión que ponía en peligro hogares y tierras de cultivo, asegurando el paisaje físico y económico para sus vecinos.
Una activista de Papúa Nueva Guinea logró una victoria legal histórica contra una operación de minería en aguas profundas. Protegió más de 240,000 kilómetros cuadrados de océano de una posible explotación, salvaguardando un vasto ecosistema marino y las pesquerías de las que dependen las comunidades costeras para sobrevivir.
## Defendiendo la tierra y el legado
En Corea del Sur, la lucha de una activista durante una década resultó en la cancelación de un desarrollo de campo de golf planeado para un humedal ecológico protegido. Su persistencia preservó un hábitat crítico y un espacio natural apreciado para la región.
Una ganadora del Reino Unido movilizó a su comunidad para bloquear la construcción de una nueva mina de carbón. Su campaña destacó los impactos climáticos locales y globales, convirtiendo un problema regional en una conversación nacional sobre el futuro energético.
En Estados Unidos, una mujer de Alaska encabezó un movimiento que condujo a la protección permanente de millones de acres de bosque primario. Aseguró un legado para el Bosque Nacional Tongass, un sumidero de carbono vital y la tierra ancestral de comunidades indígenas.
Este grupo sin precedentes, compuesto solo por mujeres, subraya un cambio global. El premio 2026 reconoce que la defensa ambiental de primera línea está cada vez más liderada por mujeres, quienes a menudo soportan las cargas más pesadas de la degradación ecológica. Sus victorias, aunque de origen local, resuenan internacionalmente, demostrando que la administración efectiva del planeta está ocurriendo comunidad por comunidad, desde las riberas de los ríos hasta las selvas tropicales.