La Vía Láctea una vez se volteó al revés. Astrónomos descubrieron que el disco de nuestra galaxia se invirtió hace unos 10 mil millones de años después de una violenta colisión con una galaxia enana más pequeña. El hallazgo cambia la forma en que los científicos entienden la vida temprana de la galaxia que los humanos llaman hogar.
Un choque cósmico que puso la galaxia patas arriba
Investigadores de la Universidad de Hertfordshire y la Academia China de Ciencias estudiaron datos del observatorio espacial Gaia de la Agencia Espacial Europea. Rastrearon los movimientos y las edades de las estrellas en el disco de la Vía Láctea. Lo que encontraron los sorprendió. Las estrellas contaron la historia de una colisión masiva que literalmente volteó el disco de la galaxia.
La galaxia enana que chocó contra la Vía Láctea se llamaba Gaia Enceladus. Se estrelló contra nuestra galaxia hace miles de millones de años. El impacto fue tan poderoso que provocó que todo el disco de la Vía Láctea se volteara. El disco es el plano plano donde reside la mayoría de las estrellas de la galaxia, incluido nuestro Sol.
Por qué les importa a los astrónomos locales un choque de hace 10 mil millones de años
Para los astrónomos del Reino Unido y de todo el mundo, este hallazgo resuelve un rompecabezas de larga data. El disco de la Vía Láctea tiene dos poblaciones distintas de estrellas. Un grupo es más viejo y más grueso. El otro es más joven y más delgado. Los científicos no podían explicar por qué existían estos dos grupos. La teoría de la colisión y el volteo ahora ofrece una respuesta.
Las estrellas más viejas nacieron antes del choque. Las estrellas más jóvenes se formaron después de que el disco se asentara en su nueva orientación. Las mediciones precisas del satélite Gaia permitieron al equipo mapear las posiciones y edades estelares a través de la galaxia. Esto les dio la evidencia que necesitaban para confirmar el volteo.
El estudio fue publicado en la revista Nature Astronomy. Involucró a investigadores de múltiples instituciones. El autor principal dijo que los datos mostraban señales claras de la antigua agitación.
Una nueva visión del pasado violento de nuestra galaxia
El descubrimiento no solo explica la estructura del disco. Revela que la Vía Láctea no siempre fue la espiral tranquila y ordenada que parece ser hoy. En su juventud, era un lugar caótico moldeado por colisiones masivas. El volteo ocurrió cuando la galaxia tenía solo unos 3 mil millones de años. Eso significa que la historia temprana de la Vía Láctea fue mucho más turbulenta de lo que se pensaba.
Gaia Enceladus ya no es una galaxia separada. Fue destrozada por la colisión y sus estrellas ahora están dispersas por toda la Vía Láctea. El evento que volteó el disco también ayudó a construir el halo de la galaxia, la región esférica que rodea el disco.
Para cualquiera que mire al cielo nocturno, el hallazgo agrega una nueva capa a la historia de las estrellas. La galaxia que contiene la Tierra fue una vez volteada de adentro hacia afuera por un choque con otra galaxia. La evidencia está escrita en los movimientos de las estrellas que aún se mueven por ese impacto antiguo.