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Bangladesh convierte residuos de yute en grafeno y tinta para reducir importaciones

Bangladesh, el segundo mayor productor de yute del mundo, podría convertir pronto sus montañas de tallos de yute sobrantes en una mina de oro de alta tecnología. Investigadores han encontrado una forma de transformar los residuos...

Bangladesh, el segundo mayor productor de yute del mundo, podría convertir pronto sus montañas de tallos de yute sobrantes en una mina de oro de alta tecnología. Investigadores han encontrado una forma de transformar los residuos de yute en grafeno y tinta conductora, materiales que el país actualmente importa gastando millones de dólares cada año.

De residuo agrícola a material maravilloso

El yute es una fibra natural que se cultiva en los deltas fluviales de Bangladesh. Después de que las fibras largas y brillantes se extraen para hacer cuerdas, sacos y textiles, queda el núcleo leñoso de la planta, llamado vara de yute. Los agricultores suelen quemarlo o dejarlo pudrir. Un equipo de la Universidad de Ingeniería y Tecnología de Bangladesh (BUET) en Daca vio algo más en esos residuos: una fuente barata de carbono.

Desarrollaron un proceso para calentar la vara de yute en un ambiente con poco oxígeno, un método llamado pirólisis. Esto convierte la materia vegetal en un carbón rico en carbono. Un tratamiento químico adicional produce grafeno, un material de solo un átomo de grosor que es más fuerte que el acero y conduce la electricidad mejor que el cobre. El mismo proceso puede producir una tinta conductora utilizada en electrónica impresa, sensores y celdas solares.

Por qué esto importa para la economía de Bangladesh

Bangladesh importa casi todo su grafeno y tintas especializadas, gastando divisas en materiales utilizados en electrónica y manufactura avanzada. Mientras tanto, el sector del yute del país ha luchado durante décadas a medida que las fibras sintéticas reemplazaban a las naturales. Los agricultores han visto caer el valor de su cosecha.

Investigadores locales estiman que usar residuos de yute podría producir grafeno a una fracción del precio actual de importación. El equipo ya ha fabricado pequeños lotes de tinta y grafeno en el laboratorio. Ahora trabajan en escalar el proceso a niveles industriales. Si tienen éxito, Bangladesh podría convertirse en productor, en lugar de comprador, de estos materiales de alto valor.

Una solución para agricultores y fábricas

Para los millones de agricultores bangladesíes que cultivan yute, el descubrimiento ofrece una nueva fuente de ingresos. En lugar de desechar las varas de yute, podrían venderlas a plantas de procesamiento. Los investigadores dicen que el método es lo suficientemente simple como para ser adoptado en áreas rurales, creando empleos fuera de las grandes ciudades.

El gobierno ha tomado nota. Funcionarios han discutido financiar una planta piloto que convierta residuos de yute en grafeno a escala comercial. Las industrias textil y electrónica del país observan de cerca. Si el proceso funciona a escala, Bangladesh podría reducir su factura de importaciones mientras le da a su industria tradicional del yute una segunda vida moderna y rentable.

Una revolución silenciosa en la ciencia de materiales

El equipo de la BUET publicó sus hallazgos en una revista revisada por pares, mostrando que el grafeno producido a partir de residuos de yute iguala la calidad del material hecho de grafito. También demostraron que la tinta conductora funciona en circuitos impresos simples. El siguiente paso es demostrar que el proceso puede ser rentable fuera del laboratorio.

Bangladesh produce aproximadamente 1.5 millones de toneladas de varas de yute cada año. La mayor parte se desperdicia. Convertir ese residuo agrícola en grafeno no solo ahorraría dinero en importaciones, sino que también reduciría la contaminación causada por la quema de residuos de yute en los campos. La investigación aún está en sus primeras etapas, pero apunta hacia un futuro donde uno de los cultivos más antiguos de Bangladesh ayuda a impulsar sus tecnologías más nuevas.

Fuente: Mongabay

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