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Un bosque sagrado en Nepal esconde un raro pangolín chino

Una cámara trampa colocada en un bosque comunitario sagrado en Nepal capturó una imagen de un pangolín chino, uno de los mamíferos más traficados y escurridizos del mundo. La fotografía, tomada el 21 de enero de 2025 en el bosque...

Una cámara trampa colocada en un bosque comunitario sagrado en Nepal capturó una imagen de un pangolín chino, uno de los mamíferos más traficados y escurridizos del mundo. La fotografía, tomada el 21 de enero de 2025 en el bosque Panchakanya del este de Nepal, marca un raro avistamiento confirmado de la especie en un paisaje donde no se había documentado antes.

Una sorpresa escamosa en una arboleda protegida

El bosque Panchakanya no es una reserva de vida silvestre típica. Es un bosque gestionado por la comunidad en el distrito de Ilam, Nepal, protegido en gran parte porque los lugareños lo consideran sagrado. El significado espiritual del bosque ha ayudado a protegerlo de la tala y el desarrollo, creando un refugio tranquilo para la vida silvestre. Investigadores del Centro de Estudio y Conservación de la Naturaleza (NCSC) colocaron cámaras trampa allí como parte de un estudio más amplio de mamíferos. No esperaban encontrar un pangolín chino.

Por qué los lugareños se dieron cuenta

Para las comunidades que gestionan Panchakanya, el avistamiento del pangolín es un motivo de orgullo. El pangolín chino está clasificado como en peligro crítico por la UICN. Sus escamas son muy valoradas en la medicina tradicional, y su carne se considera un manjar en partes de Asia. La presión de la caza furtiva es intensa en toda el área de distribución de la especie, que se extiende desde Nepal hasta partes de China y el sudeste asiático. El hecho de que un pangolín viviera sin ser detectado en un bosque que la gente ya protege por razones culturales refuerza el valor de conservación de los bosques sagrados. Los grupos de usuarios forestales locales han patrullado la zona durante mucho tiempo contra actividades ilegales. La imagen de la cámara trampa ahora les da una nueva razón para cuidar sus árboles y sotobosque.

Un éxito silencioso para la conservación comunitaria

El descubrimiento no provino de una expedición liderada por el gobierno ni de una ONG internacional bien financiada. Vino de un pequeño equipo de investigadores nepalíes que trabajaban con comités forestales locales. Tujin Rai, un investigador del NCSC, revisó las imágenes de la cámara trampa y detectó al pangolín. El equipo luego confirmó la identificación con otros expertos. El bosque en sí cubre solo un área modesta, pero se encuentra dentro de un corredor de parches verdes que se conectan con zonas protegidas más grandes. Esa conectividad puede ser clave para la supervivencia del pangolín.

Esta única fotografía no prueba que exista una población saludable. Pero sí demuestra que un animal en peligro crítico puede persistir en un lugar donde la gente valora el bosque por razones más allá de la madera o las ganancias. Los bosques sagrados a menudo se pasan por alto en las estrategias nacionales de conservación. Este avistamiento sugiere que merecen una mirada más atenta.

Fuente: Mongabay

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