El fabricante de vehículos eléctricos más grande del mundo está a punto de empezar a fabricar algo que camina sobre dos piernas. BYD, la automotriz china que vendió más vehículos eléctricos que cualquier otra empresa en 2024, presentará sus primeros robots humanoides en agosto de 2025. Este movimiento pone al gigante con sede en Shenzhen en competencia directa con Tesla y su robot Optimus, intensificando una carrera de alto riesgo entre los dos rivales de vehículos eléctricos en el mundo de la robótica de uso general.
Una empresa de autos que quiere construir a tu compañero de trabajo
BYD ha estado desarrollando robots humanoides de forma discreta a través de su subsidiaria de fabricación, BYD Auto Industry. La empresa no ha revelado un nombre ni especificaciones técnicas para el robot todavía. Pero el cronograma está claro. Agosto de 2025 es el objetivo para el primer debut público. Se espera que los robots estén diseñados para tareas industriales, no para uso del consumidor. Eso significa que probablemente comenzarán dentro de las propias fábricas de BYD, realizando trabajos repetitivos o físicamente exigentes junto a trabajadores humanos.
Tesla ha estado trabajando en su propio robot humanoide, Optimus, durante varios años. Elon Musk ha dicho que quiere poner millones de unidades de Optimus en el mundo. La entrada de BYD en el mismo campo señala que la competencia entre las dos empresas ya no se limita a autos, baterías o redes de carga. Ahora se extiende al diseño y producción de máquinas que pueden caminar, levantar objetos y eventualmente reemplazar algunas formas de trabajo humano.
Por qué esto importa dentro de China
Para los trabajadores locales y gerentes de fábrica en China, el robot humanoide de BYD representa tanto oportunidad como incertidumbre. China tiene la fuerza laboral manufacturera más grande del mundo, y la automatización ha sido un tema sensible durante años. BYD es uno de los empleadores privados más grandes del país. Si sus robots humanoides resultan efectivos en las líneas de ensamblaje, otros fabricantes chinos podrían seguir el ejemplo. Eso podría acelerar un cambio que ya está en marcha: reemplazar manos humanas por manos robóticas en fábricas que producen desde teléfonos inteligentes hasta muebles.
El gobierno chino también ha impulsado el liderazgo en robótica e inteligencia artificial como parte de su política industrial. El movimiento de BYD se alinea con esa estrategia nacional. La empresa tiene vínculos profundos con la cadena de suministro china y acceso a enormes cantidades de datos de fabricación, lo que podría darle una ventaja en el entrenamiento de robots para realizar tareas del mundo real.
Una rivalidad que va más allá de la carretera
La rivalidad entre BYD y Tesla ha sido una de las historias empresariales definitorias de la década. Las dos empresas han luchado por participación de mercado en China, Europa y el Sudeste Asiático. Ahora están luchando por el futuro del trabajo. El Optimus de Tesla está diseñado para ser un robot de uso general que pueda cocinar, limpiar y trabajar en fábricas. Se espera que el robot de BYD comience con aplicaciones industriales, pero el objetivo a largo plazo probablemente sea similar: una máquina que pueda hacer lo que los humanos hacen, solo que más barato y sin fatiga.
Ninguna de las empresas ha revelado precios ni un cronograma de producción más allá del debut inicial. Pero el anuncio por sí solo es suficiente para señalar que la carrera de robots humanoides ya no es teórica. Está sucediendo, y está sucediendo entre dos de los fabricantes más agresivos del planeta.
El debut de BYD en agosto será observado de cerca por inversores, ingenieros y trabajadores de fábrica por igual. El robot puede que no parezca gran cosa al principio. Pero si la historia sirve de guía, BYD no entra a un mercado solo para ser espectador.