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Los cachalotes cambian sus clics como vocales cuando pasan barcos

Los cachalotes frente a la costa de Dominica están acortando sus secuencias de clics, un patrón sonoro que los científicos comparan con los cambios vocales humanos, cada vez que un barco pasa a pocos kilómetros. Las ballenas...

Los cachalotes frente a la costa de Dominica están acortando sus secuencias de clics, un patrón sonoro que los científicos comparan con los cambios vocales humanos, cada vez que un barco pasa a pocos kilómetros. Las ballenas parecen estar ajustando los componentes más básicos de su comunicación en tiempo real para lidiar con el ruido de los barcos que pasan.

Un cambio vocal detectado en el mar Caribe

Investigadores de Project CETI, con sede en Dominica, han estado escuchando a un clan de unos 25 cachalotes que viven en las aguas alrededor de la isla. Durante varios años, grabaron los patrones distintivos de clics de las ballenas, conocidos como codas, y los compararon con los datos de tráfico marítimo. Lo que encontraron fue un patrón claro: cuando un barco estaba a unos cinco kilómetros de distancia, las ballenas acortaban la duración de ciertos clics. El equipo describe esto como análogo a un hablante humano que altera un sonido vocálico para ser escuchado por encima del ruido de fondo.

El estudio se centró en un patrón de coda específico que las ballenas usan con frecuencia. En condiciones de silencio, los clics de ese patrón duraban cierta longitud. A medida que aumentaba el ruido del barco, las ballenas recortaban esos clics para hacerlos más cortos. El cambio fue sutil pero consistente en múltiples encuentros con diferentes embarcaciones.

Por qué la gente local y los científicos se dieron cuenta

Dominica es uno de los pocos lugares del mundo donde los cachalotes viven cerca de la costa todo el año. La isla ha designado sus aguas como santuario de cachalotes, y el turismo local depende en gran medida del avistamiento de ballenas. Para la gente de Dominica, estas ballenas son tanto un símbolo cultural como un activo económico. El descubrimiento de que el ruido del tráfico marítimo obliga a las ballenas a alterar sus llamados plantea preguntas sobre cuánta presión acústica pueden absorber los animales antes de que su comunicación se descomponga.

Los investigadores señalan que los cachalotes dependen del sonido para todo, desde la caza hasta los vínculos sociales. Si tienen que ajustar constantemente sus llamados solo para ser escuchados, podría costarles energía o reducir el alcance de sus mensajes. El estudio se suma a un creciente conjunto de evidencia de que el ruido humano en el océano no es solo una molestia para la vida marina, sino una fuerza que remodela la forma en que los animales se hablan entre sí.

Un océano tranquilo no es solo un lujo

Los hallazgos llegan en un momento en que las rutas marítimas internacionales se expanden y los niveles de ruido submarino aumentan en todo el mundo. El estatus de santuario de Dominica no protege a sus ballenas del ruido de los barcos de carga, petroleros y cruceros que pasan por el Caribe. Los científicos involucrados en Project CETI dicen que el siguiente paso es entender si los ajustes vocales de las ballenas son una solución temporal o una señal de estrés más profundo.

Por ahora, los cachalotes de Dominica están haciendo lo que cualquier criatura haría en una habitación ruidosa: están acortando sus palabras para ser entendidos. Si esa estrategia funcionará durante toda una vida de creciente tráfico oceánico es una pregunta que las ballenas no pueden responder por sí solas.

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