China se prepara para enviar a un astronauta a vivir en el espacio durante un año completo, un récord para el país, mientras avanza hacia el objetivo de llevar una persona a la luna para 2030. La misión duplicaría con creces la rotación típica de seis meses a bordo de la estación espacial Tiangong.
Un trampolín hacia la luna
La estancia de un año no es solo cuestión de resistencia. Los funcionarios espaciales chinos la ven como una prueba necesaria para los sistemas de soporte vital, el monitoreo médico y la psicología de la tripulación en viajes más largos. Los datos recopilados alimentarán directamente la planificación del alunizaje, que convertiría a China en la segunda nación en poner humanos en la superficie lunar.
Quién irá y qué harán
El astronauta aún no ha sido nombrado públicamente. La tripulación realizará experimentos en microgravedad, mantendrá el equipo de la estación y estudiará cómo responde el cuerpo humano a la ingravidez prolongada. La misión está programada para lanzarse en los próximos meses desde el Centro de Lanzamiento de Satélites de Jiuquan, en el desierto de Gobi.
Por qué esto importa a nivel local
Para la gente en China, el programa espacial es una fuente de orgullo nacional y un símbolo de progreso tecnológico. Los medios estatales cubren regularmente las misiones de Tiangong, y las escuelas organizan eventos para ver los lanzamientos. La perspectiva de que un ciudadano chino camine sobre la luna dentro de esta década ha capturado la imaginación del público, especialmente entre las generaciones más jóvenes, que ven la exploración espacial como una carrera profesional.
Lo que viene después
China ya ha aterrizado sondas robóticas en la luna y Marte, y opera su propia estación espacial. La misión de un año es uno de varios hitos en una hoja de ruta que incluye un nuevo cohete de carga pesada, un módulo de aterrizaje lunar y una expedición tripulada a la superficie. Si el cronograma se mantiene, el alunizaje ocurriría antes del final de la década, colocando a China en un pequeño grupo de naciones con capacidad de vuelo humano en el espacio profundo.