Las personas sanas mayores de 70 años pueden tomar estatinas de forma segura para reducir el riesgo de infartos y accidentes cerebrovasculares, según un ensayo clínico pionero a nivel mundial. El estudio, liderado por investigadores australianos, es el primero en mostrar beneficios claros en este grupo de edad sin enfermedad cardíaca previa. Durante décadas, los médicos no estaban seguros de si estos fármacos ayudaban a los adultos mayores que se sentían bien. Ahora, la evidencia está clara: las estatinas funcionan y son seguras.
Una década de datos, una respuesta clara
El ensayo siguió a más de 5,000 australianos sanos de 70 años o más durante hasta seis años. La mitad tomó una estatina diaria y la otra mitad un placebo. Los resultados mostraron una caída significativa en eventos cardiovasculares entre quienes tomaron el fármaco. El riesgo de infarto, accidente cerebrovascular o muerte por causas cardiovasculares se redujo en aproximadamente un 20 por ciento. Los investigadores dijeron que el beneficio apareció dentro del primer año y creció con el tiempo.
Por qué esto importa para los adultos mayores
Muchas personas mayores no reciben estatinas porque no tienen historial de problemas cardíacos. Los médicos a menudo sopesan los posibles efectos secundarios, como dolor muscular, contra beneficios poco claros. Este ensayo les da datos sólidos para guiar esas decisiones. Los participantes eran generalmente sanos, no un grupo de alto riesgo. Así que los hallazgos se aplican a una gran parte de la población envejecida. Los investigadores notaron que el fármaco fue bien tolerado, sin aumento en efectos secundarios graves.
Un cambio en la atención preventiva
El estudio se realizó en múltiples sitios en Australia, con apoyo de agencias nacionales de salud. El investigador principal dijo que los resultados deberían cambiar la práctica clínica. Los pacientes mayores, argumentó, no deberían ser excluidos del tratamiento preventivo solo por su edad. El ensayo ofrece una forma simple y de bajo costo para reducir la carga de enfermedades cardíacas en una demografía creciente. A medida que las poblaciones envejecen en todo el mundo, esa evidencia se vuelve más urgente.
Esto no es un llamado para que todos los mayores de 70 empiecen a tomar estatinas. Pero es una señal clara de que la edad por sí sola no debería ser una barrera. El siguiente paso es que las guías de salud se pongan al día con la evidencia. Por ahora, los adultos mayores y sus médicos tienen una nueva herramienta a considerar en la lucha contra las enfermedades cardíacas.