Un dinosaurio recién identificado en Argentina comía peces y pertenecía a una familia de raptores que antes solo se conocía en China. El fósil, hallado en la Patagonia, sugiere que estos depredadores alguna vez vagaron por dos continentes separados por océanos.
Un raptor que prefería mariscos
El dinosaurio, llamado Diuqin lechiguanae, era un unenlagiino, un tipo de raptor con un cráneo largo y bajo y dientes adecuados para atrapar peces. Vivió hace unos 70 millones de años en lo que hoy es Argentina. El fósil incluye partes de la columna, el brazo superior y la pierna inferior. Los investigadores dicen que los huesos muestran características que lo vinculan estrechamente con unenlagiinos encontrados en China, como la especie Austroraptor. Esta conexión sugiere que estos raptores comedores de peces pudieron haberse extendido por el antiguo supercontinente Gondwana antes de que se separara.
Por qué los científicos locales se dieron cuenta
Paleontólogos de Argentina y China trabajaron juntos en el estudio. El descubrimiento es importante para los investigadores locales porque llena un vacío en el registro fósil de Sudamérica. Los unenlagiinos ya se conocían en el hemisferio sur, pero este hallazgo refuerza la idea de que estaban más extendidos de lo que se pensaba. El equipo también notó que el fósil mostraba signos de carroñeo, posiblemente por un gran pariente de cocodrilo o un mamífero, añadiendo una capa de drama antiguo a la escena.
Lo que revelan los huesos
El fósil fue desenterrado en la Formación Bajo de la Carpa en el norte de la Patagonia. El sitio es rico en restos del período Cretácico. Los huesos del brazo del dinosaurio sugieren que tenía un agarre fuerte, útil para atrapar presas resbaladizas. Los huesos de sus patas indican que era un corredor veloz. Juntos, estos rasgos pintan la imagen de un depredador ágil que cazaba a lo largo de antiguas vías fluviales. El descubrimiento también apoya la idea de que los unenlagiinos no estaban estrechamente relacionados con el famoso Velociraptor, sino que pertenecían a una rama separada del árbol familiar de los raptores.
Este fósil es una pieza más de evidencia de que el mundo prehistórico estaba más conectado de lo que sugieren los mapas actuales. Los mismos tipos de dinosaurios alguna vez vivieron en lugares ahora separados por miles de kilómetros de océano. Para los científicos en Argentina, cada nuevo hueso añade detalle a una historia que vincula el pasado antiguo de su país con tierras lejanas como China.