Los botánicos podrían tener un nuevo aliado en la carrera por identificar y preservar plantas en peligro antes de que desaparezcan: la inteligencia artificial y la digitalización. Un informe importante del Real Jardín Botánico de Kew en el Reino Unido sugiere que estas tecnologías podrían marcar un punto de inflexión en la lucha contra la extinción de plantas.
Épocas de floración se desplazan semanas, rastreadas por nueva tecnología
Los científicos ahora usan IA para rastrear cómo las épocas de floración se han desplazado semanas en diferentes partes del mundo. La tecnología también permite la identificación rápida de nuevos especímenes de plantas. Incluso especímenes de hongos de 180 años están proporcionando datos genéticos cruciales, que los investigadores describen como una potencial "mina de oro genómica".
La digitalización abre archivos al sur global
Millones de especímenes que antes solo eran accesibles en archivos físicos ahora se están digitalizando y poniendo a disposición en línea. Esto está generando nuevos conocimientos, especialmente para científicos del sur global que antes carecían de acceso a estas colecciones. El informe enfatiza que la combinación de digitalización e IA podría ayudar a los botánicos a trabajar más rápido que nunca.
El informe llega mientras los botánicos enfrentan una "carrera contra la extinción", con muchas especies de plantas desapareciendo antes de que puedan ser formalmente identificadas y estudiadas. Las nuevas herramientas ofrecen una manera de acelerar el trabajo de catalogación y comprensión de la vida vegetal en todo el mundo.
Para las comunidades locales en el Reino Unido y más allá, lo que está en juego es alto. Las plantas proporcionan alimentos, medicinas y materias primas, y su pérdida puede alterar ecosistemas y economías. La capacidad de identificar y preservar especies rápidamente podría tener efectos duraderos en la biodiversidad y el bienestar humano.
La importancia de este cambio tecnológico radica en su potencial para cambiar el ritmo de la investigación botánica. Al hacer accesibles las colecciones históricas y acelerar el análisis de nuevos especímenes, la IA y la digitalización podrían ayudar a los científicos a adelantarse a la extinción en lugar de simplemente documentar sus consecuencias.