Un hombre de 27 años en Kenia ha llevado a sus propios padres a la corte, acusándolos de obligarlo a asistir a servicios religiosos en contra de su voluntad. El caso, presentado ante un tribunal de magistrados en Nairobi, ha llamado la atención por convertir una disputa familiar privada en una batalla legal pública.
Un hijo demanda a sus padres por el culto dominical
El hombre, cuyo nombre no ha sido revelado, le dijo al tribunal que sus padres lo habían obligado a acompañarlos a la iglesia todos los domingos desde que era niño. Dijo que la obligación continuó en su vida adulta, dejándolo atrapado y sin poder tomar sus propias decisiones sobre religión. La demanda afirma que los padres violaron su derecho constitucional a la libertad de conciencia y religión.
Los padres dicen que actuaron por amor y fe
Los padres respondieron diciendo que nunca tuvieron la intención de dañar a su hijo. Le dijeron al magistrado que lo criaron en la iglesia porque creían que era lo correcto. Argumentaron que asistir al culto juntos era una tradición familiar y una forma de mantenerlo en el buen camino. El padre dijo que estaba sorprendido de que su hijo diera ese paso.
El magistrado aún no ha emitido un fallo. El caso ha generado debate en Kenia, donde la asistencia a la iglesia es común y la autoridad familiar suele ser respetada. Muchos locales siguen el caso de cerca porque toca el equilibrio entre la guía parental y los derechos individuales.
Esta demanda podría sentar un precedente sobre cómo los tribunales kenianos manejan conflictos similares entre las expectativas familiares y las libertades personales. Sea cual sea el resultado, el caso muestra que incluso las prácticas familiares de larga data pueden ser impugnadas en un tribunal de justicia.