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NASA vuela aviones al Ártico para medir el hielo marino que desaparece

Científicos de la NASA están volando un avión P-3 Orion modificado a baja altura sobre el Océano Ártico, rozando apenas cientos de pies sobre el hielo para medir qué tan rápido se está adelgazando. La campaña, con base en la Base...

Científicos de la NASA están volando un avión P-3 Orion modificado a baja altura sobre el Océano Ártico, rozando apenas cientos de pies sobre el hielo para medir qué tan rápido se está adelgazando. La campaña, con base en la Base Aérea de Thule en Groenlandia, combina sensores aerotransportados con datos satelitales para capturar la imagen más detallada hasta ahora de la pérdida de hielo marino en una región que se calienta cuatro veces más rápido que el promedio global.

Lo que los instrumentos ven que los satélites no captan

El avión lleva un altímetro láser que envía pulsos contra el hielo para mapear su altura con precisión centimétrica. Un segundo instrumento, un sistema de radar, penetra la nieve para medir el grosor del hielo debajo. Juntos, revelan no solo cuánto hielo queda, sino cómo está cambiando su estructura. Los satélites pueden rastrear el área cubierta por hielo, pero no pueden determinar fácilmente su grosor ni si el hielo está lleno de charcos de deshielo y grietas. La campaña aerotransportada llena ese vacío.

Por qué las comunidades locales y los científicos están observando de cerca

Los vuelos son parte del Experimento de Interacción Superficial de Aerosoles de Nubes de Radiación Ártica de la NASA, o ARCSIX, que comenzó en 2024 y regresó para una segunda temporada de campo en 2025. Los investigadores se están enfocando en el Mar de Beaufort y el Ártico central, donde el hielo se ha vuelto más joven, más delgado y más vulnerable al deshielo estival. Para las comunidades indígenas en Alaska y Canadá, el hielo marino es una plataforma para la caza, los viajes y las prácticas culturales. Su declive interrumpe la seguridad alimentaria y la seguridad física. Para los científicos, los datos ayudan a mejorar los modelos climáticos que proyectan el futuro aumento del nivel del mar y los patrones climáticos globales.

Una tapa que se encoge sobre el océano

El hielo marino actúa como una tapa reflectante sobre el Océano Ártico. Cuando se derrite, el agua oceánica más oscura absorbe más luz solar, lo que acelera el calentamiento y provoca más deshielo. Este ciclo de retroalimentación es una razón principal por la que el Ártico está cambiando tan rápidamente. El equipo de la NASA está midiendo cuánta luz solar refleja el hielo en comparación con cuánta absorbe el océano abierto, una variable clave para predecir qué tan rápido desaparecerá el hielo en las próximas décadas.

La campaña termina en septiembre de 2025, cuando el Ártico alcanza su extensión mínima anual de hielo. Los datos recolectados se compararán con observaciones satelitales del ICESat-2 de la NASA y del CryoSat-2 de la Agencia Espacial Europea para calibrar y validar las mediciones desde el espacio. Ninguna plataforma por sí sola puede contar la historia completa. Al volar bajo y lento sobre el hielo, los científicos de la NASA están llenando los detalles que solo un avión puede alcanzar.

Fuente: NASA

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