Un grupo de estudiantes en Estados Unidos está usando datos satelitales de la NASA junto con observaciones indígenas de siglos de antigüedad para medir qué tan rápido está desapareciendo la costa de Alaska.
Donde se encuentran los satélites y las historias orales
El proyecto reunió a estudiantes de secundaria y universidad con ancianos indígenas y científicos de la NASA. Los estudiantes analizaron imágenes satelitales de la costa de Alaska y las compararon con historias orales de comunidades locales. El objetivo era rastrear los cambios en la línea costera a lo largo del tiempo. Los estudiantes descubrieron que combinar ambas fuentes de información les daba una imagen más completa de los patrones de erosión de lo que cualquiera de los dos métodos podría proporcionar por sí solo.
Por qué participaron las comunidades locales
La erosión costera es un problema urgente en Alaska. Muchas aldeas están situadas en tierra que se desmorona hacia el mar. El deshielo del permafrost y tormentas más fuertes han acelerado la pérdida. Para las comunidades indígenas involucradas, la tierra no es solo un lugar para vivir. Alberga recursos culturales y de subsistencia. Los estudiantes trabajaron con ancianos que recordaban puntos de referencia específicos que habían desaparecido o se habían movido. Esos recuerdos ayudaron a los estudiantes a calibrar lo que veían en las imágenes satelitales. El proyecto fue parte de un programa de activación científica de la NASA diseñado para hacer que los datos basados en el espacio sean útiles para las personas sobre el terreno.
Lo que descubrieron los estudiantes
Los estudiantes documentaron tasas de erosión que variaban ampliamente de un tramo de costa a otro. Algunas áreas perdían varios metros de tierra por año. Otras se mantenían estables. El conocimiento indígena ayudó a explicar por qué. Los ancianos señalaron lugares donde el hielo solía formarse más temprano en la temporada, protegiendo la orilla. También notaron dónde los cambios en el flujo del río habían alterado los depósitos de sedimentos. Los estudiantes aprendieron que los datos satelitales mostraban lo que estaba sucediendo, pero las historias orales a menudo revelaban por qué.
Este enfoque no trató el conocimiento indígena como un complemento de la ciencia occidental. Trató ambos como formas válidas de conocimiento. Los estudiantes presentaron sus hallazgos en una reunión comunitaria. Los ancianos y los científicos discutieron los resultados juntos. El proyecto no pretendió resolver la erosión costera. Mostró que escuchar a las personas que han observado la tierra durante generaciones puede hacer que los datos satelitales sean más significativos.