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Pilotos de la NASA persiguen la sombra lunar para la ciencia del eclipse

Dos pilotos de la NASA volaron directamente hacia la sombra de la Luna durante un eclipse solar total, convirtiendo un vuelo rutinario en una misión científica a alta velocidad. La persecución ocurrió sobre Estados Unidos, donde...

Dos pilotos de la NASA volaron directamente hacia la sombra de la Luna durante un eclipse solar total, convirtiendo un vuelo rutinario en una misión científica a alta velocidad. La persecución ocurrió sobre Estados Unidos, donde los pilotos usaron los jets WB-57 de la NASA para extender su tiempo en la oscuridad y recopilar datos que los observadores en tierra nunca podrían alcanzar.

Volando hacia la oscuridad a 740 kilómetros por hora

Los pilotos despegaron del Centro Espacial Johnson de la NASA en Houston, Texas, y dirigieron sus jets hacia la trayectoria de la totalidad. Al volar a unas 740 kilómetros por hora, igualaron la velocidad de la sombra y permanecieron en la oscuridad durante más de siete minutos, casi el doble del tiempo que experimentaron las personas en tierra. Los jets WB-57, construidos originalmente para reconocimiento a gran altitud, llevaban instrumentos especializados para estudiar el eclipse desde 15,240 metros.

La misión requería una sincronización precisa. Los pilotos tuvieron que interceptar la sombra en el momento exacto y mantener su rumbo mientras la Luna bloqueaba el Sol. Cualquier desviación habría terminado la observación antes de tiempo. Los jets también proporcionaron a los científicos una plataforma estable por encima de la mayor parte de la atmósfera terrestre, donde las nubes y el clima no podían interferir.

Lo que capturaron los instrumentos en la oscuridad

Las cámaras y sensores a bordo registraron la corona solar, la tenue atmósfera exterior que solo se vuelve visible durante la totalidad. Los datos ayudarán a los investigadores a entender por qué la corona está millones de grados más caliente que la superficie del Sol, un enigma que sigue sin resolverse. Los instrumentos también midieron cambios en la ionosfera, la capa de la atmósfera que afecta las señales de radio y la navegación por satélite.

Las comunidades locales a lo largo de la trayectoria de vuelo observaron desde abajo mientras los jets pasaban por encima. Para muchos, la vista de las aeronaves persiguiendo la sombra añadió una nueva capa a la experiencia del eclipse. Escuelas y universidades en Texas y estados cercanos organizaron eventos de observación, y el equipo de la NASA compartió actualizaciones en vivo desde la cabina durante el vuelo.

La misión fue parte de un esfuerzo más amplio para usar los eclipses como laboratorios naturales. A diferencia de los instrumentos artificiales, la sombra de la Luna ofrece una oportunidad única para observar el Sol y sus efectos en la Tierra de maneras que son imposibles en cualquier otro momento. Los pilotos regresaron a Houston con horas de metraje y lecturas de sensores, que los científicos analizarán en los próximos meses.

Este vuelo demostró que los eclipses no son solo momentos de asombro público. También son oportunidades para la ciencia precisa y móvil. Al perseguir la sombra, los pilotos demostraron que el cielo mismo puede ser una herramienta de investigación, y los datos que trajeron pueden ayudar a responder preguntas sobre el Sol que han persistido durante décadas.

Fuente: NASA

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