Un nuevo estudio ha producido el primer mapa de corredores de ascenso climáticamente resilientes en la selva amazónica. Estas son rutas que podrían permitir que plantas y animales escapen de las temperaturas crecientes moviéndose a terrenos más altos y frescos. El mapa cubre toda la cuenca amazónica a través de nueve países, con un enfoque en las laderas andinas donde el cambio de elevación es más rápido.
Por dónde corren las rutas de escape
Los corredores siguen características naturales como crestas y valles fluviales que conectan los bosques de tierras bajas con hábitats montanos. Los investigadores identificaron 227 corredores potenciales, cada uno de al menos 200 metros de ancho. El estudio fue liderado por científicos del Instituto Nacional de Investigaciones de la Amazonía de Brasil y la Universidad de Exeter en el Reino Unido. Usaron datos satelitales y modelos climáticos para predecir dónde las especies necesitarían moverse a medida que el planeta se calienta.
Por qué las comunidades locales y los conservacionistas prestaron atención
Para las personas que viven en la Amazonía, estos corredores no son solo líneas abstractas en un mapa. Los territorios indígenas y las áreas protegidas se superponen con muchas de las rutas. En Brasil, Perú, Ecuador y Colombia, los grupos locales han observado desde hace tiempo cambios en el comportamiento animal y la muerte de plantas. El mapa les da una herramienta para priorizar qué bosques mantener conectados. Sin estos pasajes, especies como el águila arpía y el tapir de tierras bajas podrían quedar atrapadas en tierras bajas que se calientan sin salida.
Qué muestra realmente el mapa
El estudio encontró que solo el 27 por ciento de los corredores identificados están completamente protegidos por reservas existentes o tierras indígenas. El resto atraviesa áreas que son taladas, cultivadas o destinadas al desarrollo. Los investigadores enfatizan que proteger estas rutas no requiere mover personas ni crear nuevos parques en todas partes. Significa mantener la cobertura forestal intacta a lo largo de los corredores para que los animales y las semillas puedan viajar de forma natural. En algunos lugares, eso podría implicar restaurar una franja estrecha de árboles entre dos fragmentos de bosque.
Una herramienta silenciosa para un problema que avanza rápido
La Amazonía se está calentando más rápido que el promedio global. Las especies que no pueden adaptarse lo suficientemente rápido deben reubicarse o enfrentar la extinción local. Los corredores de ascenso ofrecen una rara buena noticia: una guía práctica basada en mapas para saber dónde los esfuerzos de conservación podrían tener el mayor impacto. El estudio no prescribe soluciones. Simplemente muestra hacia dónde la naturaleza ya está tratando de ir.