El rey de los mares antiguos ahora tiene un nombre que hace eco al dinosaurio más famoso de todos. Los científicos han identificado una nueva especie de mosasaurio, un enorme reptil marino que crecía hasta 13 metros de largo y dominaba el océano hace 80 millones de años. Lo llaman Tylosaurus rex, o T. rex para abreviar, que significa rey de los tilosaurios. Los fósiles fueron encontrados principalmente en el norte de Texas, en Estados Unidos, hace décadas, pero solo ahora han sido completamente descritos.
Un depredador que empequeñecía a la mayoría de sus parientes
Tylosaurus rex es uno de los mosasaurios más grandes jamás descubiertos. Estos no eran dinosaurios sino reptiles marinos que vivieron junto a ellos. La especie recién nombrada medía más que un autobús escolar y estaba diseñada para cazar. Investigadores del Museo Americano de Historia Natural, el Museo Perot de Naturaleza y Ciencia en Dallas y la Universidad Metodista del Sur lideraron el estudio. Examinaron fósiles recolectados durante muchos años de capas rocosas en el norte de Texas que datan del período Cretácico tardío.
Por qué la gente local se fijó
Para los residentes del norte de Texas, el descubrimiento conecta su región con una época en que un vasto mar interior cubría gran parte de Norteamérica. Los fósiles han estado en colecciones de museos durante décadas, pero el nombramiento formal de Tylosaurus rex le da al área un nuevo punto de orgullo en el mundo fósil. Los museos y centros científicos locales ahora tienen una nueva historia que contar a los visitantes sobre el depredador gigante que una vez nadó donde ahora se alzan ciudades y granjas. El nombre de especie rex, que significa rey, indica que este animal estaba en la cima de la cadena alimenticia en su ecosistema antiguo.
El hallazgo añade un capítulo significativo a la historia de la vida marina durante la era de los dinosaurios. Tylosaurus rex era un depredador superior, y su tamaño y poder probablemente lo convirtieron en el terror de los mares del Cretácico. Los fósiles no fueron recién desenterrados sino que ya estaban almacenados, esperando que los científicos los reconocieran como una especie distinta. Ese reconocimiento llegó mediante una cuidadosa comparación de huesos y dientes con otros mosasaurios conocidos.
Este descubrimiento no reescribe la historia de la evolución, pero llena una pieza faltante. Muestra que incluso las colecciones de fósiles bien estudiadas aún pueden dar sorpresas. Para cualquiera que mire el paisaje del norte de Texas, el suelo ahora guarda una historia más profunda: un rey de los mares gobernó allí, y sus huesos esperaron 80 millones de años para ser nombrados adecuadamente.