Un estudio global ha encontrado que el 40% de las especies que dependen del suelo para sobrevivir están amenazadas de extinción o no tienen suficientes datos para evaluar su estado. Eso significa que casi la mitad de las criaturas que viven bajo nuestros pies, desde lombrices hasta mamíferos que excavan, están en una crisis invisible.
Un mundo oculto bajo amenaza
Los investigadores analizaron más de 20,000 especies de 12 grupos que dependen del suelo en algún momento de su ciclo de vida. Estos incluyen lombrices, hormigas, termitas, escarabajos, arañas, milpiés e incluso mamíferos como el ratón saltarín oscuro de Australia, que excava extensamente en la arena. El estudio, publicado en una revista científica, utilizó datos de la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza para evaluar el riesgo de extinción.
Por qué debería importarles a las comunidades locales
Los hallazgos provienen de un equipo de científicos con sede en Australia y otros países. Encontraron que las especies que dependen del suelo enfrentan amenazas por pérdida de hábitat, agricultura, contaminación y cambio climático. Muchas de estas criaturas juegan un papel esencial en la salud del suelo, como descomponer materia orgánica, airear el suelo y reciclar nutrientes. Sin ellas, los suelos pueden degradarse, afectando la producción de alimentos y la calidad del agua para las personas en todo el mundo.
El problema de la falta de datos
Una parte significativa de las especies del suelo están clasificadas como con datos insuficientes, lo que significa que los científicos simplemente no saben lo suficiente sobre ellas para determinar su riesgo. Esta brecha es especialmente grande para los invertebrados, que a menudo se pasan por alto en los esfuerzos de conservación. El estudio destaca que muchas especies del suelo podrían estar desapareciendo antes de ser siquiera documentadas.
Esta investigación subraya que la crisis bajo nuestros pies es tan grave como la que está sobre la tierra. El suelo es la base de la vida terrestre, y sus habitantes están desapareciendo a un ritmo alarmante. Sin acciones para proteger estas especies, los ecosistemas que dependen de ellas, incluidos los humanos, podrían enfrentar consecuencias invisibles.