Unas vacaciones podrían hacer más que solo recargar tus pilas. Investigadores en Australia dicen que en realidad podrían ayudar a retrasar el proceso de envejecimiento.
Científicos de la Universidad Edith Cowan (ECU) aplicaron la teoría de la entropía al turismo en un estudio de 2024 publicado en el Journal of Travel Research. La entropía es la deriva natural del universo hacia el desorden. Los investigadores argumentan que las experiencias de viaje positivas pueden ayudar al cuerpo a resistir esa deriva, manteniendo los sistemas biológicos más equilibrados y resilientes.
El viaje como una especie de terapia para el cuerpo
Fangli Hu, candidata a doctorado en la ECU, lideró el trabajo interdisciplinario. Dijo que el envejecimiento es irreversible pero se puede ralentizar. El viaje, explicó, coloca a las personas en entornos nuevos, fomenta el movimiento físico, aumenta la interacción social y genera emociones positivas. Todos esos factores pueden apoyar la salud física y mental.
El estudio no afirma que viajar detenga el envejecimiento. En cambio, enmarca el turismo como una posible intervención de salud. Hu lo llamó "terapia de viaje". La idea es que las experiencias de viaje positivas ayudan al cuerpo a mantener un estado de baja entropía más saludable al influir en cuatro sistemas principales: metabolismo, inmunidad, respuesta al estrés y autorreparación.
Los entornos nuevos pueden estimular el cuerpo y aumentar la actividad metabólica. También pueden activar el sistema inmunológico adaptativo, que ayuda al cuerpo a reconocer y responder a amenazas externas. Hu dijo que esto hace que el sistema de autodefensa sea más resiliente. También pueden liberarse hormonas que ayudan a la reparación y regeneración de tejidos.
El alivio del estrés y el movimiento importan más
Las actividades de viaje relajantes pueden reducir el estrés crónico y calmar una respuesta inmunológica hiperactiva. La recreación alivia la tensión. Combinadas con la actividad física de explorar lugares nuevos, estas experiencias pueden ayudar al cuerpo a mantenerse organizado y funcionando bien.
Pero los investigadores advirtieron que no todos los viajes son beneficiosos. Los viajes estresantes o inseguros podrían empujar al cuerpo hacia un mayor desorden, revirtiendo cualquier ganancia potencial. La clave son las experiencias positivas: entornos seguros, actividades agradables y conexiones sociales significativas.
Hu señaló que el turismo no es solo ocio y recreación. Podría contribuir a la salud física y mental de las personas de maneras que han sido pasadas por alto. El estudio se basa en ideas existentes sobre turismo de bienestar, turismo de salud y turismo de yoga, pero las enmarca a través de un nuevo lente científico.
La investigación no sugiere que viajar reemplace la atención médica o los hábitos saludables. Simplemente señala una posibilidad inesperada: que el acto de explorar el mundo, cuando se hace de manera segura y alegre, puede ayudar al cuerpo a mantenerse más joven por más tiempo.