Dos nuevas especies de víboras de foseta venenosas han estado escondidas a plena vista en Nepal, sus identidades solo ahora reveladas por ADN extraído de especímenes de museo recolectados hace más de un siglo.
Un siglo de identidad equivocada
Durante décadas, los científicos creyeron que una sola especie de víbora de foseta, Gloydius himalayanus, vivía a lo largo del Himalaya desde Pakistán hasta Myanmar. Pero un nuevo estudio publicado en la revista Vertebrate Zoology ha roto esa suposición. Los investigadores analizaron el ADN de víboras preservadas almacenadas en museos de toda Europa y descubrieron que lo que se consideraba una especie es en realidad tres distintas.
Las dos especies recién identificadas son Gloydius nepalensis, encontrada en el centro y este de Nepal, y Gloydius himalayanus, ahora restringida al oeste de Nepal y el norte de India. La tercera especie, Gloydius pakistanensis, vive en Pakistán y partes de India. El estudio fue liderado por científicos de la República Checa, Alemania y Nepal.
Cómo los viejos especímenes de museo revelaron sus secretos
El equipo examinó víboras recolectadas desde el siglo XIX, algunas guardadas en museos de historia natural en Alemania, la República Checa y otras instituciones europeas. Al extraer y secuenciar el ADN de estos animales preservados, los investigadores pudieron comparar diferencias genéticas que la apariencia física por sí sola había enmascarado.
Las víboras de foseta se parecen mucho entre sí, lo que hace casi imposible distinguirlas solo a simple vista. El análisis genético reveló divisiones evolutivas claras que habían pasado desapercibidas durante generaciones. El estudio también usó datos de víboras recolectadas más recientemente en el campo en Nepal e India.
Por qué esto importa para las personas que viven junto a las víboras
Para las comunidades locales en Nepal, este descubrimiento no es solo una curiosidad científica. Las víboras de foseta son venenosas y sus mordeduras pueden ser peligrosas. Saber exactamente qué especies viven en un área determinada ayuda a los médicos a tratar a las víctimas de mordeduras de serpiente de manera más efectiva. Diferentes especies pueden tener diferentes composiciones de veneno, y el antídoto debe coincidir con la serpiente correcta.
Nepal registra miles de casos de mordeduras de serpiente cada año, y muchos ocurren en comunidades agrícolas rurales donde la gente trabaja en campos y bosques. La identificación precisa de especies es un paso crítico hacia mejores respuestas de salud pública.
El estudio también resalta el valor de las colecciones de museo. Especímenes que permanecieron intactos durante más de cien años resultaron contener las claves genéticas para entender la biodiversidad que aún se está descubriendo. Los investigadores señalaron que muchas más revelaciones de este tipo probablemente esperan en los cajones de los museos de todo el mundo.