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🇮🇳 India Solo en la Tierra 2 min

En una aldea india, los ganadores de fútbol se llevan cabras a casa

El equipo ganador no levantó un trofeo. Salieron del campo con cabras. En un rincón remoto de la India, un torneo de fútbol en el estado de Meghalaya reemplazó los trofeos habituales por ganado, y al público le encantó. Un premio...

El equipo ganador no levantó un trofeo. Salieron del campo con cabras. En un rincón remoto de la India, un torneo de fútbol en el estado de Meghalaya reemplazó los trofeos habituales por ganado, y al público le encantó.

Un premio que alimenta a una familia

El torneo se realizó en Nongtluh, una aldea rodeada de bosques y colinas en el distrito de West Jaintia Hills. Doce equipos de aldeas tribales cercanas se inscribieron. Los campeones recibieron dos cabras. Los subcampeones obtuvieron una. Los organizadores locales dijeron que los animales eran una recompensa práctica para comunidades donde una cabra puede alimentar a una familia durante días.

Los partidos se jugaron en un campo embarrado con postes de bambú. Los jugadores usaban camisetas, pero muchos jugaban descalzos. Los espectadores se sentaban en el suelo o se paraban en las laderas. No había reflectores, así que los juegos terminaban antes del atardecer. La final atrajo a cientos de personas de las aldeas cercanas.

Por qué cabras, no oro

El torneo fue organizado por el club juvenil local. Querían algo que importara a los jugadores y sus familias. En esta parte de Meghalaya, mucha gente depende de la agricultura a pequeña escala. Una cabra no es solo un premio. Es una fuente de carne, ingresos o cría. Los organizadores dijeron que la idea surgió de la propia comunidad. La gente estaba cansada de trofeos que acumulaban polvo. Querían algo útil.

El torneo no tuvo patrocinadores. No aparecieron logotipos corporativos en las pancartas. Las tarifas de inscripción de los equipos cubrieron el costo de las cabras. El club juvenil manejó la logística. Los ancianos locales oficiaron como árbitros. Todo el evento costó muy poco, pero significó mucho.

Una tradición que podría extenderse

Para la gente de Nongtluh, esto no fue un truco. Fue un regreso a formas más antiguas de pensar sobre la competencia y la recompensa. Las cabras se compraron en un mercado local. Los ganadores se las llevaron a casa esa misma noche. Los vecinos ayudaron a cargar los animales. Los niños siguieron a los jugadores por la aldea.

Este torneo puede seguir siendo pequeño. Pero demuestra que en algunos lugares, el mejor premio no es una pieza de metal. Es algo que puede comer pasto, rumiar y alimentar a una familia.

Fuente: Al Jazeera

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