Saltar al contenido

Los árboles almacenan menos carbono de lo que se creía, según un nuevo estudio

Los árboles podrían ser mucho menos efectivos para almacenar el carbono que calienta el planeta de lo que los científicos habían supuesto, según un estudio que desafía un pilar de muchas estrategias climáticas. Investigadores en...

Los árboles podrían ser mucho menos efectivos para almacenar el carbono que calienta el planeta de lo que los científicos habían supuesto, según un estudio que desafía un pilar de muchas estrategias climáticas.

Investigadores en Alemania descubrieron que los árboles absorben más dióxido del carbono del que pueden retener. El carbono extra se libera de vuelta a la atmósfera más rápido de lo esperado, debilitando el beneficio climático que se pensaba que los bosques proporcionaban.

Lo que realmente midió el estudio

El equipo de investigación, con sede en la Universidad Técnica de Múnich, analizó el almacenamiento de carbono en árboles de múltiples sitios en Europa. Rastrearon cuánto tiempo permanecía el carbono atrapado en la madera después de ser absorbido mediante la fotosíntesis.

Sus hallazgos mostraron que los árboles retienen el carbono por un período más corto de lo que predecían modelos anteriores. La discrepancia significa que la cantidad total de carbono que los bosques pueden almacenar con el tiempo es menor de lo que suponen muchas proyecciones climáticas.

Por qué esto importa para los objetivos climáticos

Gobiernos y empresas han recurrido a menudo a la plantación de árboles como una forma de compensar las emisiones. La lógica era simple: plantar más árboles, absorber más carbono, ganar más tiempo. Este estudio sugiere que ese enfoque podría ser menos confiable de lo que se anuncia.

Los investigadores no dijeron que los árboles sean inútiles. Enfatizaron que los bosques aún juegan un papel vital en el sistema climático. Pero el margen de error en la contabilidad del carbono podría ser lo suficientemente significativo como para afectar los objetivos nacionales de emisiones y los compromisos corporativos de cero emisiones netas.

Cómo se realizó la investigación

El equipo utilizó un método que rastrea una forma específica de carbono, conocida como radiocarbono, para determinar cuánto tiempo permanece el carbono en el tejido de los árboles. Esta técnica les permitió ver la diferencia entre lo que los árboles absorben y lo que eventualmente liberan.

Estimaciones anteriores se basaban en modelos que asumían tiempos de retención más largos. Los nuevos datos muestran que los árboles ciclan el carbono más rápidamente, especialmente en bosques más jóvenes y en especies que crecen rápido pero mueren jóvenes.

El estudio fue publicado en una revista revisada por pares y ya ha llamado la atención de los responsables de políticas climáticas. Algunos expertos han pedido una reevaluación de cómo se valoran los bosques en los mercados de carbono.

Qué significa esto de cara al futuro

El hallazgo no significa que plantar árboles sea inútil. Significa que las matemáticas detrás de muchos planes climáticos necesitan una segunda revisión. Si los bosques almacenan menos carbono de lo esperado, entonces reducir las emisiones en la fuente se vuelve aún más urgente.

Para las comunidades locales en Alemania y en toda Europa, el estudio llega en un momento en que los bosques ya están bajo estrés por la sequía, los incendios y las plagas. Los nuevos datos añaden otra capa de complejidad a cómo las sociedades gestionan sus paisajes naturales.

La investigación no ofrece respuestas fáciles. Simplemente proporciona una imagen más precisa de lo que los árboles pueden y no pueden hacer en un mundo que se calienta.

Resumen Diario

Las 5 historias más interesantes, cada mañana. Gratis.