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Ballenas azules y de aleta regresan en silencio al sur de África

Por primera vez en décadas, se están avistando ballenas azules y de aleta en cantidades significativas frente a la costa del sur de África. Los investigadores dicen que los avistamientos, concentrados alrededor de Namibia y...

Por primera vez en décadas, se están avistando ballenas azules y de aleta en cantidades significativas frente a la costa del sur de África. Los investigadores dicen que los avistamientos, concentrados alrededor de Namibia y Sudáfrica, sugieren que dos de las especies más grandes del océano finalmente podrían estar recuperándose de siglos de matanza industrial.

Un regreso lento tras un siglo de matanza

Las ballenas azules y las ballenas de aleta fueron cazadas casi hasta la extinción durante el siglo XX. Las flotas balleneras comerciales las atacaron sin piedad en el hemisferio sur, y para cuando entró en vigor una moratoria global en la década de 1980, ambas especies habían desaparecido casi por completo de las aguas del sur de África. Durante años después, los avistamientos fueron escasos. Los investigadores locales y los observadores de ballenas solo vieron un puñado de animales, y muchos temían que las poblaciones nunca se recuperaran.

Pero estudios recientes están contando una historia diferente. Científicos del Proyecto Delfín de Namibia y otros grupos han documentado un aumento constante en los encuentros. Los avistamientos incluyen tanto ballenas azules, los animales más grandes que jamás hayan existido en la Tierra, como ballenas de aleta, las segundas más grandes. Se ha visto a los animales alimentándose y viajando en áreas donde no se habían registrado durante generaciones.

Lo que muestran los datos y por qué los lugareños observan de cerca

La nueva evidencia proviene de estudios sistemáticos en barco y reportes oportunistas de pescadores y operadores turísticos. Los investigadores han recopilado registros de múltiples avistamientos de ballenas azules cerca de la costa de Namibia, particularmente alrededor de Lüderitz. Se han avistado ballenas de aleta en cantidades similares, a veces en grupos pequeños. Los datos sugieren que las ballenas no solo están de paso. Podrían estar restableciendo antiguas zonas de alimentación.

Las comunidades locales se han dado cuenta. En pueblos costeros donde la observación de ballenas es un atractivo creciente, el regreso de estos gigantes tiene peso tanto ecológico como económico. Los pescadores reportan ver ballenas con más frecuencia, y los grupos de conservación dicen que la tendencia ofrece una rara buena noticia para la salud del océano en la región.

Un frágil signo de esperanza

La recuperación aún es tentativa. Las ballenas azules y de aleta siguen clasificadas como en peligro de extinción y enfrentan amenazas continuas de colisiones con barcos, contaminación acústica y enredos en artes de pesca. Pero los avistamientos frente al sur de África sugieren que, con suficiente tiempo y protección, incluso las poblaciones más diezmadas pueden comenzar a recuperarse. Por ahora, los investigadores observan de cerca, documentando cada ballena que ven y esperando a ver si este regreso silencioso se vuelve duradero.

Fuente: Mongabay

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