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Cerebros de abeja inspiran un robot que encuentra el camino a casa

Un robot volador ahora puede encontrar el camino a casa usando un cerebro inspirado en las abejas melíferas. Los investigadores construyeron un sistema de aprendizaje automático simple que imita cómo las abejas usan la memoria...

Un robot volador ahora puede encontrar el camino a casa usando un cerebro inspirado en las abejas melíferas. Los investigadores construyeron un sistema de aprendizaje automático simple que imita cómo las abejas usan la memoria visual y un sentido de dirección para regresar a su colmena. El robot no necesita GPS ni un mapa detallado. Solo mira a su alrededor y sabe a dónde ir.

Un robot que aprende como una abeja

El equipo detrás del proyecto trabaja en el Reino Unido. Diseñaron una red neuronal que procesa señales visuales de la misma manera que lo hace el cerebro de una abeja. Las abejas melíferas son famosas por navegar entornos complejos y regresar al mismo lugar después de vuelos largos. El robot copia esa habilidad. Captura imágenes mientras se mueve y las usa para construir una memoria de su entorno. Cuando necesita regresar, la red neuronal compara lo que ve ahora con lo que recuerda. Luego ajusta su trayectoria.

Por qué los investigadores locales se dieron cuenta

Esto es importante para las personas en las comunidades de robótica e ingeniería porque ofrece una alternativa ligera a los sistemas de navegación actuales. La mayoría de los drones dependen de señales satelitales o sensores pesados. Esos sistemas fallan en túneles, bosques o interiores. Un enfoque al estilo de las abejas usa menos energía y menos hardware. El robot en este estudio voló con éxito y localizó su ubicación de origen sin ninguna señal externa. Ese tipo de fiabilidad podría cambiar cómo operan los drones pequeños en lugares donde el GPS no llega.

La importancia de este trabajo no es construir un mejor dron. Se trata de demostrar que un cerebro de insecto diminuto puede enseñar a las máquinas una nueva forma de navegar. La red neuronal del robot es simple. No necesita una potencia de cálculo masiva ni datos de entrenamiento interminables. Solo necesita unas pocas instantáneas visuales y un sentido de dirección. Eso es exactamente lo que una abeja usa cada vez que sale volando de la colmena y regresa.

Fuente: Nature News

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