Yomif Kejelcha cruzó la línea de meta del Maratón de Londres en menos de dos horas, y aún así perdió. El corredor etíope registró una maratón histórica por debajo de las dos horas el 26 de abril de 2026, pero quedó segundo detrás de otro atleta que corrió incluso más rápido. Para Kejelcha, el resultado no fue una decepción sino una revelación.
Un tiempo que reescribió sus propias expectativas
Kejelcha, de 28 años y originario de Etiopía, nunca había corrido una maratón en menos de dos horas antes. En Londres, lo logró. Pero la carrera fue para otro: el keniano Kelvin Kiptum, quien destrozó el récord mundial con un tiempo de 1 hora, 59 minutos y 16 segundos. Kejelcha terminó 21 segundos después, en 1:59:37. Ese tiempo sigue siendo la segunda maratón más rápida jamás corrida.
Por qué quedar segundo lo cambió todo
Para Kejelcha, la carrera fue más que el cronómetro. Le dijo a los reporteros después que ahora cree en sí mismo como nunca antes. El Maratón de Londres, una de las carreras de ruta más prestigiosas del mundo, atrajo multitudes masivas a lo largo del Támesis. Los fanáticos locales llenaron el recorrido, animando a corredores de docenas de países. En Etiopía, donde correr largas distancias es una fuente de orgullo nacional, la actuación de Kejelcha fue celebrada como un avance, incluso sin la victoria.
Lo que el resultado significa para el deporte
El Maratón de Londres ha sido durante mucho tiempo un escenario para actuaciones históricas. Este año, dos hombres corrieron por debajo de las dos horas en la misma carrera, una hazaña que parecía imposible hace solo una década. El tiempo de Kejelcha lo coloca entre los humanos más rápidos en cubrir 42.195 kilómetros. No ganó, pero se demostró algo a sí mismo. Y en el maratón de élite, eso puede ser tan valioso como un trofeo.