Los cuásares más distantes del universo no solo brillan. Explotan. Un nuevo estudio publicado en Nature revela que violentas expulsiones de gas a escala galáctica son comunes entre los cuásares más brillantes que existieron menos de mil millones de años después del Big Bang. Estos vientos viajan a miles de kilómetros por segundo y se extienden por galaxias enteras, remodelando el cosmos de maneras que los astrónomos apenas empiezan a entender.
Una muestra de 42 faros antiguos
Investigadores liderados por Weizhe Liu y Xiaohui Fan de la Universidad de Arizona, con colaboradores que incluyen científicos en China, observaron 42 cuásares del universo temprano. Estos objetos están entre los más luminosos jamás detectados. El equipo usó datos del Telescopio Espacial James Webb y observatorios terrestres para estudiar el gas alrededor de cada cuásar. Encontraron que más de la mitad mostraban señales claras de expulsiones extremas, lo que significa que estas tormentas no eran eventos raros sino una parte normal del comportamiento de los primeros cuásares.
Por qué los astrónomos locales prestaron atención
El estudio se publicó en Nature el 6 de mayo de 2026. El trabajo involucró a investigadores de instituciones en China, Estados Unidos, Alemania, Italia y Chile. Para los astrónomos en China, donde varios coautores tienen su base, los hallazgos se conectan con esfuerzos en curso para entender cómo las galaxias y los agujeros negros coevolucionan. Las expulsiones empujan el gas lejos de la galaxia anfitriona del cuásar, lo que puede impedir que se formen nuevas estrellas. Este proceso, llamado retroalimentación, es una pieza clave del rompecabezas para explicar por qué algunas galaxias dejan de crecer.
Qué significan las expulsiones para la formación de galaxias
Los cuásares del estudio existieron cuando el universo tenía solo entre el 5 y el 10 por ciento de su edad actual. En ese tiempo, las galaxias todavía se estaban ensamblando. El descubrimiento de que ya eran comunes las expulsiones poderosas sugiere que la retroalimentación de los cuásares jugó un papel importante en dar forma a las primeras galaxias. El gas expulsado llevaba suficiente energía para afectar a toda la galaxia anfitriona, no solo a la región cercana al agujero negro. Esto coincide con modelos teóricos pero no se había confirmado con una muestra tan grande hasta ahora.
Estos hallazgos les dan a los científicos una imagen más clara de cómo los primeros agujeros negros gigantes del universo influyeron en su entorno. Las expulsiones no son efectos secundarios. Son centrales en la historia de cómo se formaron y evolucionaron las galaxias en el universo temprano.