Los cuatro astronautas elegidos para Artemis III no pisarán la Luna. En su lugar, permanecerán en órbita terrestre e intentarán algo nunca antes hecho: acoplar la cápsula Orion de la NASA con versiones de prueba de módulos lunares construidos por dos empresas privadas competidoras.
Una misión basada en apretones de manos orbitales
Artemis III, programada para 2027, está diseñada como un campo de pruebas para las tecnologías que llevarán a los humanos de regreso a la superficie lunar. La tripulación despegará a bordo del cohete Space Launch System de la NASA desde el Centro Espacial Kennedy en Florida. Una vez que Orion alcance la órbita terrestre baja y pase sus verificaciones iniciales del sistema, los astronautas intentarán maniobras de encuentro y acoplamiento con prototipos de módulos de aterrizaje desarrollados por Blue Origin y SpaceX. Estas operaciones probarán software, comunicaciones, sistemas de propulsión y qué tan bien funcionan juntos los vehículos. La misión se considera una preparación crítica para Artemis IV, el primer aterrizaje tripulado planeado en el Polo Sur de la Luna en 2028.
La tripulación y sus roles
La NASA nombró a Randy Bresnik como comandante, a Luca Parmitano de la Agencia Espacial Europea como piloto, y a Andre Douglas y Frank Rubio como especialistas de misión. El astronauta de la NASA Bob Hines será el miembro de la tripulación de respaldo. La asignación de Parmitano marca la primera vez que un astronauta de la ESA es seleccionado para una misión Artemis. Los astronautas comenzarán de inmediato el entrenamiento en los sistemas de Orion y también apoyarán el desarrollo y las pruebas de los prototipos de módulos de aterrizaje de Blue Origin y SpaceX. El administrador de la NASA, Jared Isaacman, dijo que la misión requerirá la coordinación más compleja de lanzamientos de cohetes de carga pesada en la historia.
Por qué esto importa a nivel local y global
Para la gente de Florida, la misión significa otro lanzamiento de alto perfil desde la Costa Espacial, trayendo empleos y atención pública al Centro Espacial Kennedy. Para la comunidad internacional, Artemis III representa un paso hacia la exploración más profunda del sistema solar, con la NASA y la ESA trabajando juntas para probar hardware que algún día podría llevar astronautas a Marte. La misión no incluye un aterrizaje lunar, pero su éxito se considera esencial para cualquier futura misión tripulada a la Luna. Los astronautas no pondrán un pie en la Luna, pero las pruebas de acoplamiento que realicen en órbita determinarán si la próxima tripulación puede hacerlo.