Un planeta rocoso a 48 años luz de la Tierra se ha convertido en el primer mundo de su tipo del que se sabe que tiene atmósfera mientras orbita dentro de la zona habitable de su estrella. El descubrimiento, liderado por investigadores de la Universidad de Harvard, marca la evidencia más sólida hasta ahora de que planetas similares a la Tierra más allá de nuestro sistema solar pueden mantener las condiciones necesarias para la vida.
El planeta, llamado LHS 1140 b, orbita una estrella enana roja fría. Los astrónomos detectaron su atmósfera al observar helio escapando lentamente al espacio. El hallazgo confirma lo que los modelos teóricos habían predicho: que este mundo rocoso ha mantenido su atmósfera durante miles de millones de años.
Fugas de helio revelan una atmósfera oculta
Collin Cherubim, quien recientemente obtuvo su doctorado en Ciencias de la Tierra y Planetarias en Harvard, lideró el estudio publicado el 16 de julio en la revista Science. Su equipo utilizó observaciones de helio escapando de la atmósfera superior del planeta para confirmar su presencia. La señal coincidió con predicciones anteriores de que LHS 1140 b había retenido una atmósfera.
El planeta se encuentra dentro de la zona habitable de su estrella. Esta es la región donde las temperaturas podrían permitir la existencia de agua líquida en una superficie rocosa. Los científicos han encontrado miles de exoplanetas, incluidos varios rocosos en zonas habitables. Pero confirmar si alguno de esos planetas realmente tiene atmósfera ha sido uno de los problemas más difíciles en la investigación de exoplanetas.
Un mundo rocoso que mantuvo su atmósfera
Estudios anteriores habían identificado planetas rocosos orbitando dentro de zonas habitables. Pero esta es la primera vez que los investigadores muestran claramente que uno de esos mundos tiene una atmósfera que pudo haber durado miles de millones de años. Cherubim y sus colegas desarrollaron un modelo teórico que predecía que la atmósfera superior de LHS 1140 b contendría helio. Sus observaciones lo confirmaron.
Robin Wordsworth, profesor en Harvard y uno de los asesores de Cherubim, señaló que hace veinte años los científicos se preguntaban si otros planetas de tipo terrestre siquiera existían. Luego aprendieron que esos planetas son comunes y encontraron algunos en zonas habitables. La siguiente pregunta era si alguno había logrado mantener una atmósfera. Ahora los investigadores saben que al menos uno lo ha hecho.
Lo que esto significa para la búsqueda más allá de la Tierra
Una atmósfera es esencial para que un planeta pueda albergar vida tal como la conocemos. Este descubrimiento proporciona el primer ejemplo confirmado de una atmósfera en un mundo rocoso en la zona habitable de otra estrella. LHS 1140 b es ahora un objetivo principal para estudios adicionales. Su ubicación a 48 años luz lo hace lo suficientemente cercano para que futuros telescopios lo examinen con mayor detalle. El hallazgo representa un paso importante hacia el descubrimiento de planetas rocosos similares a la Tierra más allá de nuestro sistema solar.