Los dos satélites HydroGNSS de la Agencia Espacial Europea han terminado su fase de pruebas y ahora emiten datos abiertos para investigadores de todo el mundo. La misión, que utiliza señales reflejadas de GPS y Galileo para rastrear el agua en la Tierra, pasó a operaciones científicas completas tras ocho meses de calibración. Cualquiera puede descargar ahora mediciones de humedad del suelo, inundaciones y ciclos de congelación y descongelación, ofreciendo una nueva perspectiva sobre cómo el cambio climático está remodelando el ciclo del agua del planeta.
Un truco inteligente con satélites de navegación
Los satélites HydroGNSS, lanzados en noviembre de 2025, no llevan sensores tradicionales. En su lugar, captan pulsos de radio en banda L de satélites de navegación como GPS y Galileo después de que esas señales reboten en la superficie terrestre. Al comparar las señales reflejadas con las directas, los satélites pueden calcular cuán húmedo está el suelo, dónde se acumula el agua y si el suelo está congelado o descongelado. También miden la biomasa sobre el suelo, lo que ayuda a los científicos a estimar la densidad de vegetación y el almacenamiento de carbono.
Esta técnica, llamada reflectometría GNSS, se probó por primera vez en misiones más antiguas como TechDemoSat-1 y CYGNSS. Surrey Satellite Technology Ltd en el Reino Unido construyó los nuevos satélites para la ESA y desarrolló un receptor avanzado que utiliza múltiples frecuencias y polarizaciones. Eso hace que los datos sean más ricos y detallados que los esfuerzos anteriores.
Un camino rápido y de bajo costo hacia la ciencia espacial
HydroGNSS es la primera misión Scout de la ESA, un programa diseñado para demostrar que los satélites pequeños y ágiles pueden ofrecer ciencia seria sin el precio habitual. Todo el proyecto, desde el diseño hasta la órbita, tomó solo unos pocos años, una fracción del tiempo necesario para las misiones convencionales de observación de la Tierra. Los dos satélites se lanzaron juntos en noviembre de 2025 y han estado orbitando la Tierra desde entonces, recopilando datos sobre todos los continentes.
Durante la fase de puesta en servicio, los equipos de la ESA y SSTL revisaron cada parte del sistema, desde el hardware del satélite hasta el proceso de procesamiento de datos. Verificaron que las mediciones cumplen con estrictos estándares de calidad y que el segmento terrestre puede manejar el flujo de información. Con ese trabajo completado, la misión está ahora en operaciones rutinarias y los datos están disponibles a través del portal de acceso abierto de la ESA.
Por qué esto importa para los observadores del agua
Para hidrólogos y científicos del clima, el atractivo es simple: HydroGNSS ofrece una forma global, frecuente y gratuita de monitorear el agua en lugares donde los sensores terrestres son escasos. Las inundaciones, sequías y suelos congelados son difíciles de rastrear desde el suelo, especialmente en regiones remotas. Los datos satelitales pueden llenar esos vacíos, ayudando a los investigadores a construir mejores modelos de cómo el agua se mueve a través de los paisajes y cómo eso cambia a medida que el clima se calienta.
La misión también apoya la respuesta a desastres. Cuando ocurre una inundación, los satélites pueden mostrar dónde se ha extendido el agua en cuestión de días, información que puede guiar los esfuerzos de socorro. Con el tiempo, los datos revelarán tendencias a largo plazo en la humedad del suelo y la extensión de los humedales, que son indicadores clave del estrés climático.
El gerente de proyecto Scout de la ESA, Jean-Pascal Lejault, calificó el hito como un éxito para todo el programa. El enfoque, dijo, demuestra que las misiones de bajo costo pueden ofrecer un valor científico real. Con HydroGNSS ahora completamente operativo, el siguiente paso es que la comunidad investigadora se sumerja en los datos y vea qué nuevos conocimientos surgen sobre los sistemas de agua cambiantes de la Tierra.