El centro de la Vía Láctea está tan lleno de estrellas que incluso el telescopio espacial Hubble ha tenido problemas para ver con claridad. Ahora, tras un gran estudio, los astrónomos han mapeado más de 500,000 estrellas en el núcleo galáctico, preparando el terreno para el próximo gran observatorio espacial de la NASA.
Un vecindario abarrotado cerca de un agujero negro
Hubble pasó años observando hacia Sagittarius A*, el agujero negro supermasivo en el centro de nuestra galaxia. La región está repleta de estrellas, polvo y gas que la convierten en uno de los lugares más complejos de la Vía Láctea. El estudio cubrió unos 30,000 años luz desde la Tierra y capturó estrellas en luz infrarroja cercana, que atraviesa parte del polvo.
Científicos de Estados Unidos lideraron el trabajo usando datos de la Cámara de Gran Angular 3 del Hubble. Querían entender cómo se mueven y se comportan las estrellas tan cerca de un agujero negro. El estudio servirá como referencia para el Telescopio Espacial Nancy Grace Roman, cuyo lanzamiento está previsto en los próximos años.
Por qué los astrónomos locales lo siguen de cerca
Para los astrónomos, el centro galáctico es un laboratorio natural. Contiene pistas sobre cómo se forman las estrellas en entornos extremos y cómo funciona la gravedad cerca de un agujero negro. Los nuevos datos del Hubble les dan una línea de base. Cuando Roman se lance, podrá escanear la misma región mucho más rápido y ver objetos más débiles.
El amplio campo de visión de Roman le permitirá capturar imágenes 100 veces más grandes que las del Hubble en una sola toma. Eso significa que podrá monitorear millones de estrellas para detectar cambios en brillo o posición. Los científicos esperan detectar estrellas orbitando Sagittarius A* y probar las teorías de la gravedad predichas por Einstein.
El estudio también reveló detalles inesperados. Algunas estrellas cerca del centro parecen moverse de maneras que no coinciden con modelos orbitales simples. Eso podría significar que hay objetos o estructuras ocultas que afectan sus trayectorias.
Una nueva era de exploración galáctica
El estudio del Hubble no es el final de la historia. Es una base. Roman retomará donde Hubble lo dejó, usando las mismas técnicas infrarrojas pero con mucha mayor velocidad y cobertura. Los dos telescopios juntos darán a los científicos una imagen de antes y después del núcleo galáctico.
Nadie sabe exactamente qué encontrará Roman. Pero con medio millón de estrellas ya mapeadas, el próximo capítulo para entender el violento centro de nuestra galaxia está listo para comenzar.