Un sistema de inteligencia artificial diagnosticó correctamente a pacientes de urgencias con más frecuencia que los médicos y enfermeros de triaje en un gran ensayo clínico realizado por investigadores de la Escuela de Medicina de Harvard en Estados Unidos. La IA no solo igualó a los clínicos. Los superó en precisión en una variedad de condiciones urgentes comunes.
Una prueba cara a cara en urgencias reales
El ensayo se llevó a cabo en cinco servicios de urgencias hospitalarios en Estados Unidos. Los investigadores inscribieron a más de 2,000 pacientes que llegaron con síntomas como dolor en el pecho, dificultad para respirar y dolor abdominal. El sistema de IA analizó los signos vitales, el historial médico y los resultados de laboratorio de cada paciente. Luego generó una lista de posibles diagnósticos ordenados por probabilidad. Los clínicos humanos hicieron el mismo trabajo usando la misma información. Los investigadores compararon los dos conjuntos de resultados con los diagnósticos finales confirmados de los pacientes.
La IA acertó más, especialmente en casos difíciles
La IA superó a los médicos en precisión diagnóstica por un margen estadísticamente significativo. Fue particularmente fuerte en casos que involucraban múltiples condiciones posibles o presentaciones atípicas. El sistema también mostró menos diagnósticos omitidos para problemas graves como ataques cardíacos y embolias pulmonares. Las enfermeras de triaje, que suelen hacer la primera evaluación cuando llega un paciente, mostraron la mayor brecha en rendimiento en comparación con la IA.
Los médicos locales y administradores hospitalarios tomaron nota porque las urgencias están abarrotadas y son de ritmo rápido. Un diagnóstico erróneo en urgencias puede llevar a un tratamiento retrasado o ingresos innecesarios. Los hospitales involucrados en el ensayo ahora están discutiendo cómo integrar la herramienta de IA en su flujo de trabajo sin reemplazar el juicio humano.
El estudio fue liderado por la Escuela de Medicina de Harvard y publicado en una revista revisada por pares. Los investigadores enfatizaron que la IA fue probada en pacientes reales en tiempo real, no en datos retrospectivos. Eso hace que los resultados sean más directamente aplicables a la práctica clínica real. Los hallazgos sugieren que la IA podría servir como un segundo par de ojos en la sala de urgencias, detectando cosas que los clínicos ocupados podrían pasar por alto.